Cámara de Diputados · Sesión de Sala
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Log inPatria, se abre la sesión. El acta de la sesión veinticinco se declara aprobada. El acta de la sesión número veintiséis queda a disposición de las señoras diputadas y de los señores diputados. El señor prosecretario dará lectura de la cuenta. Gracias, señor presidente. Muy buenos días. La cuenta corresponde a la sesión de sala número treinta y cinco para hoy, 10 de junio de este año 2025. Se ha recibido un proyecto iniciado en moción de los diputados señores Celis, Durán, don Jorge Durán, don Eduardo, Lago Marcino, Mellado y don Miguel.
y de las diputadas señoras Concha, Cordero, Osandón y Rafael, que permite efectuar pagos en los servicios públicos a través de cualquier medio legalmente aceptado en el país. Proyecto iniciado en moción de los diputados señores Donoso, Borges, Coloma, Buensalida, Leal, Ramírez, Don Guillermo, Zulantay y Von Willenbrock, y de las diputadas señoras Bravo, doña Marta y Valls, que modifica la ley número 18.700, orgánica constitucional sobre votaciones populares y escrutinios, para suprimir el feriado legal correspondiente a las elecciones primarias. Proyecto iniciado en moción de los diputados señores Pérez, doña Marlén, Cordero, Morales, doña Carla y Romero, doña Natalia, y de los diputados señores Borges, Fuenzalida, Leal, Martínez, Zulantay y Teao, que modifica diversos cuerpos legales para establecer medidas de seguridad y protección en edificaciones a fin de prevenir la caída de menores al vacío. Proyecto iniciado en moción de los diputados señores Saez, Aedo, Borges, Zafirio, Ulloa y Vinter, y de las diputadas señoras Cicardini, Rojas y Valls, que regula el etiquetado de alimentos para establecer requisitos de información sobre fecha de elaboración, envasado, vencimiento y consumo preferente, y fomentar su consumo responsable. Esto da la cuenta para esta sesión, señor presidente. Muchas gracias. Palabras sobre la cuenta. Diputado Sánchez. Diputado Sánchez tiene la palabra. Muchas gracias, señor presidente. Saludo a todos los colegas y pido que el primer proyecto de ley que está en la cuenta, el boletín 17557-06, vaya a la Comisión de Economía. Muchas gracias. En vez de gobierno, vaya perfecto. ¿Estarían de acuerdo? ¿Estaría de acuerdo? Ok, de acuerdo. Diputado Undurraga tiene la palabra. Don Francisco Undurraga: Gracias, presidente. Sobre la cuenta del punto 4, que una vez que termine su tramitación en salud, en la Comisión de Salud, pase a economía. ¿Habría acuerdo? No hay acuerdo. En votación. Un minuto. ¿Listo? ¿Listo? Yo le digo: ¿Listo? En votación. Han votado todas las señoras y señores diputados. Resultado de la votación: por la afirmativa, cincuenta y cinco votos; tres en contra, una abstención. Aprobado. Palabras sobre la cuenta. Palabras sobre la cuenta. Cerrada la cuenta. Iniciando el orden del día, corresponde continuar el debate del proyecto de ley originado en moción que modifica la ley 21.020 (ley veintiún mil veinte) para perfeccionar el sistema de identificación y registro de mascotas o animales de compañía, correspondiente al boletín 17 245-12. Para la discusión de este proyecto se tocarán tres minutos a cada diputado y diputada que se inscriba para hacer uso de la palabra. Tiene la palabra el diputado Schubert. Diputado Schubert, usted tiene... ¿quiere otra persona? ¿El diputado Camaño? El diputado Camaño. ¿Le parece? Quiere después también. Bueno, vamos a... ¿quién? Diputado Borges también quiere después. Oye, ya, atención por favor: ¿quiénes están? La diputada Tello ha permitido seguir con dar palabras. Diputada Tello, por favor, tiene la palabra. Muchas gracias, presidente. Quiero expresar mi apoyo a este proyecto de ley, a pesar de que sabemos que no es perfecto y hay dudas que, por supuesto, queremos aclarar y mejorar. Esto, porque responde a una urgencia real que vivimos día a día, no solo en nuestra región de Coquimbo,
La cual represento, sino en todos los lugares del país. El abandono de animales, presidente, no solo afecta a las mascotas, sino que también pone en riesgo a las personas, la fauna silvestre y los animales de producción, especialmente en zonas rurales. Así nos lo han expresado distintas personas a lo largo y ancho de nuestra región. En nuestras comunas, tanto rurales como urbanas, es común ver perros vagando sin control ni identificación por las calles, generando accidentes y, por ende, temor en algunas comunidades, lo que en ocasiones provoca ataques a especies protegidas. Esto también ha sido puesto de relieve por diversas organizaciones con las cuales nos hemos reunido, y en algunos casos incluso han llegado a causar pérdidas a pequeñas crianceras que no logran defender su pequeño ganado. Por estas razones, presidente, creemos que la ley no es suficiente para enfrentar el abandono y, por ende, los ataques que se producen en consecuencia, porque quienes son responsables son aquellos que han decidido adoptar y tener una mascota sin asumir la responsabilidad completa. Me parece, presidente, que este proyecto es necesario porque mejora el registro que hoy existe con microchip, refuerza las obligaciones y facultades de los municipios, permite el comiso en casos graves y endurece las sanciones por abandono, que hoy sabemos no generan un efecto real. Es más, en muchos casos ni siquiera se reciben las denuncias interpuestas por dirigentes de distintas organizaciones. Considero que es importante este proyecto porque, además, se crea un registro nacional de personas condenadas por maltrato animal, herramienta clave para prevenir que quienes ejercen violencia contra los animales reincidan en estas conductas, facilitando así el control, la fiscalización y las sanciones por parte de las autoridades. Esta semana hemos visto un caso terrible en la comuna de La Serena, en Las Compañías, donde se dejó en abandono a seis perros, de los cuales cuatro fallecieron. Creemos que es urgente apoyar estas iniciativas. He dicho. Muchas gracias. Gracias, diputada Tello. El diputado Moreno va a continuar con la palabra. Muchas gracias, presidente. Partamos por lo primero. Esta es una modificación a la Ley Cholito. Si actualmente la Ley Cholito no se puede cumplir, no se puede aplicar, es porque en la práctica es muy difícil implementarla, y este proyecto solo complica aún más la situación. Veamos algunas de las cosas que se señalan en este proyecto: cualquier persona podrá denunciar fundadamente la existencia de mascotas o animales de compañía abandonados y ponerlo a disposición de la municipalidad respectiva para que adopte alguna de las medidas señaladas. En este articulado se asigna mayor responsabilidad y cargas a los municipios, a pesar de que estos han señalado insistentemente que no cuentan con la capacidad para asumir más tareas administrativas y burocráticas. Asimismo, se plantea la creación de un registro nacional sin especificar quién lo gestionará, quién lo ejecutará ni cuál será el gasto público asociado. Se señala que el juez de policía local estará facultado para disponer del comiso del animal y su ingreso a un refugio. Aterrizando esta idea, lo que se propone es que, mediante una denuncia formulada por un tercero, si un juez falla a favor de la denuncia, se obligue al dueño a entregar el perro y se le cobren los costos correspondientes. Y me pregunto: ¿qué se considerará como maltrato animal? ¿Tener un perro durante 8 o 10 horas dentro de un departamento o sacarlo únicamente cuando el dueño dispone de tiempo se considerará maltrato animal? ¿O se considerará maltrato animal el trabajo de un perro, por ejemplo, en el campo, donde ocurre en muchos lugares de Chile? Quizás la parte más compleja, enredada y, diría, peor redactada, es aquella que señala que el juez podrá clasificar como potencialmente peligroso a un ejemplar canino que haya causado, al menos, lesiones leves a una persona o daños considerables a otras mascotas, animales de compañía, animales domésticos o ejemplares de especies nativas. Esto es algo central en este proyecto y tiene varias consideraciones que son, por decirlo menos, erróneas. Partamos por algunas.
Una especie nativa, además del cóndor y el huemul, es la rana de Darwin, un chincol o un sorsal. Una especie introducida es un conejo europeo, un gorrión o una rana toro. ¿Por qué señalo esto? Porque se da el absurdo de que un perro que muerde un sorsal es peligroso, pero si muerde un gorrión, no. Según esta ley, si muerde una rana de Darwin es peligroso, pero si muerde una rana toro, no. Si muerde un conejo silvestre, no es peligroso, pero si ese conejo alguien lo adoptó y lo tiene como mascota, pasa a ser un animal peligroso. O sea, vulnera absolutamente toda la naturaleza propia de los mismos animales. ¿No es acaso eso una manera de maltrato animal, revestirlo de características que no vienen con su misma? Muchas gracias, diputado Moreno. A continuación, ofrezco la palabra al diputado Felipe Camaño. Muchas gracias, presidente. Presidente, hoy quiero hablarles de una realidad incómoda, una realidad que muchas veces se esconde detrás de campañas bonitas sobre adopción y tenencia responsable. Una realidad que se arrastra desde hace años y está causando daños profundos, tanto en nuestros campos como en nuestros ecosistemas silvestres. Los perros asilvestrados, estos animales que no tienen dueño, no reciben vacunas, no usan collar ni chip, viven en manadas, se alimentan cazando y muchas veces atacan animales de granja o fauna nativa como el pudú, hábil silvestre y otras especies que están en peligro. Pero no nacieron así, presidente. En algún punto de su historia fueron perros de caza, de patio, con nombre y comida, hasta que alguien los abandonó. Y es ahí donde empieza el problema, porque el abandono no es un acto aislado ni inocente, es un crimen con consecuencias colectivas. Y ahí es donde nacen algunas preguntas. ¿Quién se hace responsable cuando una manada de perros ataca a ovejas de un pequeño productor que tenía a sus animales como su único sustento? ¿Quién responde cuando esos mismos perros cruzan hacia una reserva natural y acorralan a las especies protegidas, rompiendo un equilibrio que ha tardado siglos en construirse? La respuesta hoy, tristemente, es nadie. Nadie se hace responsable, y la sociedad completa paga el precio. ¿Qué necesitamos? Necesitamos mucho más que buenas intenciones. Necesitamos políticas reales, con presupuesto, con voluntad política y con enfoque ético. No se trata solo de salvar a los perros, sino también de proteger a las personas, a los animales nativos y a la ruralidad que tanto se invisibiliza. Queremos planes de control ético, de perros asilvestrados con criterios técnicos claros. Queremos que se fiscalice y sancione el abandono, que hoy queda impune en casi un 100% de los casos. Queremos apoyo real a los crianceros que han perdido animales a causa de este problema. Queremos educación masiva sobre la tenencia responsable, porque esto no se resuelve con más leyes, sino con más conciencia y menos indiferencia. Ya es hora de enfrentar este problema, presidente, con la seriedad que se merece, porque los perros asilvestrados no nacen; los crea la responsabilidad humana. Y si no actuamos ahora, seguiremos viendo cómo nuestros campos se empobrecen, nuestra fauna desaparece, mientras seguimos hablando de microchip y esterilización. Esto no es un discurso contra los perros, es un llamado urgente a hacernos cargo de las consecuencias del abandono, por el bienestar animal, sí, pero también por nuestra gente, por nuestra naturaleza y, por supuesto, por nuestro futuro. Muchas gracias. Estimados colegas, antes de ofrecer la siguiente palabra, quiero comentarles que hay muchos inscritos que no están presentes en la sala. Yo voy a ir nombrando, y quienes no estén, obviamente no van a hacer uso de la palabra o luego se inscriben: Fernando Borges, Daniel Manucheri, Esteban Schubert. Muchas gracias, señor presidente. Estimados colegas, por su intermedio, señor presidente, me declaro un amante de los animales y yo creo que aquí todos compartimos el respeto y cariño hacia nuestros animales. Aquí estamos ante una norma que regula nuestra relación de alguna manera, modificando la denominada Ley Cholito. El asunto es que nosotros debemos reconocer que la Ley Cholito tenía un estándar de cumplimiento que ha hecho imposible que, al día de hoy, se cumpla dicha ley. Y lo que hace este proyecto de ley es profundizar aún más ese estándar, es decir, hacer más gravoso el cumplimiento de la norma, y creemos que esto puede tener...
Un efecto precisamente contrario. En lugar de permitir que se cumpla la ley Cholito, en la práctica vamos a hacer que se incumpla tanto la ley original como la modificación que tenemos hoy. Es parecido a la frase “los cuidados del sacristán terminan matando al señor cura”. Muchas veces ocurre así con la legislación. Se establece que, en ciertas ocasiones, un animal será calificado de peligroso en función de su propia naturaleza, algo que debemos regular en la norma con mucho cuidado y atención. Ya lo dijo el diputado Moreno: esta norma debe pensar no solo en la realidad de la ciudad, sino también en la de las zonas rurales y los campos. Asimismo, otro colega que estaba presente lo mencionó. Por lo tanto, efectivamente tenemos que considerar no solo la perspectiva de Santiago, sino también la de la ruralidad, que es muy importante, ya que esta norma será muy difícil de cumplir. La norma establece un plazo para el registro de los animales, el cual actualmente es de 90 días en un reglamento regulado, y de manera innecesaria se traspasa a la ley, reduciéndolo a 15 días, a pesar de que estos registros son operados por el aparato público, que en muchas ocasiones es lento. Con ello, se está estableciendo nuevamente un plazo que dificulta el cumplimiento de la norma. Otra medida similar es la creación de un registro de condenados por maltrato o crueldad animal, lo que implicará nuevos gastos y la creación de una facultad de iniciativa exclusiva del Presidente de la República. Asimismo, se establece que los municipios podrán no solo sanitizar y esterilizar a los animales, sino también rehabilitarlos. La pregunta es: ¿hoy en día los municipios rehabilitan personas? No, pero sí van a rehabilitar animales. Esto nos lleva a cuestionar qué estamos haciendo como sociedad: estamos elevando a los animales a una condición casi de persona, mientras que le restamos valor a la persona y a la vida. Esta norma resulta incongruente con lo que debería aspirar una sociedad; primero deberíamos velar por las personas y otorgar recursos a los municipios para que cumplan con sus funciones, pero, sobre todo, debemos ser consecuentes. Nuestro sistema está restando valor a la vida humana y, con esta norma, se está otorgando mayor valor a los animales. Algo está muy mal en nuestra sociedad y con este proyecto he dicho. Muchas gracias, diputado Estefan Schubert. Ofrezco la palabra al diputado Daniel Lillayú. Muchas gracias, señor Presidente. Para muchos, la conocida ley Cholito significó un gran avance en materia de tenencia responsable de mascotas, ya que se sancionaban prácticas abusivas contra los animales de compañía y se establecían medidas en beneficio de las mascotas, como la identificación por medio del chip y la categorización de las razas peligrosas, con la finalidad de mejorar el manejo y tomar precauciones en su cuidado. No obstante, años después de su puesta en marcha, su impacto real no ha sido el esperado. En ese sentido, organizaciones como la Asociación Chilena de Municipalidades han considerado necesario realizar un análisis crítico respecto a la aplicación de esta ley. Presidente, entendiendo el rol primordial que se asigna a los municipios en el cuidado de las mascotas vulneradas, pero que en la práctica resulta inaplicable o se convierte en letra muerta, y considerando además que varias organizaciones han señalado que la situación en Chile es precaria en comparación con otros países –debido a que, por lo general, el cuidado de las mascotas abandonadas recae en organizaciones sin fines de lucro que en muchos casos terminan endeudándose– quiero destacar el trabajo de una gran amiga, la señora Laura Lobos, y de la agrupación Educan de Osorno, quienes el pasado 17 de mayo celebraron su noveno aniversario fomentando la responsabilidad, el cuidado, el apego y el respeto por los animales. Por ello, tanto en las municipalidades como en las organizaciones animalistas se considera que este proyecto representa un avance en materia de tenencia responsable y, en particular, en el tratamiento del abandono, ya que contribuye a solucionar en parte un problema que aqueja a varias comunas de Chile. Además, contempla sanciones ejemplares para las personas que maltraten o abandonen a una mascota o animal de compañía. Claramente, voy a anunciar mi voto a favor, señor Presidente. He dicho. Muchas gracias, diputado Lina Yu, diputada Cicardini, diputado Cristian Tapia, diputada María Francisca Tello y diputado Bello (perdón, es una mezcla entre Carolina Tello y Bello). Presidente, en primer lugar, quiero señalar que aprobaré este proyecto de ley porque me parece indispensable avanzar en la línea de responsabilidad.
Pasión y tenencia responsable. Este proyecto efectivamente es una arremetida contra el abandono, contra los maltratadores y contra los irresponsables. Busca hacerse cargo de un problema propio del abandono, como es la presencia de perros en jaurías, mordeduras cada vez más frecuentes en la población y un peligro constante. Es por eso, señor Presidente, que me parece una buena iniciativa. No obstante, considero que hay aspectos que hay que mejorar y arreglar. Corresponde entonces la posibilidad que se abre en el artículo 12 de fomentar la estadía de perros o animales abandonados en caniles municipales, que, como sabemos, no cumplen con las condiciones mínimas y muchas veces constituyen una arista más en la cadena de maltratos que sufren las mascotas en abandono. Voy a aprobar este proyecto; se puede mejorar en el siguiente trámite legislativo, esperando que sea un paso adelante en tenencia responsable y, sobre todo, en dejar atrás a maltratadores y abandonadores de mascotas. Muchas gracias, presidente. Muchas gracias, diputada Bello. Antes de ofrecer la siguiente palabra, queremos saludar a una delegación de la Escuela Ministro Centeno. Son alumnos de sexto y octavo básico de una escuela de Viña del Mar, Región de Valparaíso, que han sido invitados por el diputado Luis Cuello, quien está acá en la testera acompañándonos. Bienvenidos, bienvenidas, estimados estudiantes. A continuación, ofrezco la palabra al diputado Cristian Araya. Gracias, presidente. Presidente, existen proyectos malos, muy malos, y este proyecto no es la excepción. Se dice que se preocupa por los animales, pero en el artículo 6, letra C, se incorpora una facultad al juez competente para determinar que puede ser peligrosa una especie por haber atacado a otro animal doméstico. En resumidas cuentas, un perro que persigue a un gato. Para los autores de este proyecto, ello convierte a un perro en peligroso. Ridículo. Es propio de aquellos que consideran que el buen trato a un animal consiste en tenerlo encerrado 12 horas en un departamento de 44 metros cuadrados, sacarlo a pasear después de 12 o 14 horas de encierro y amarrarlo con una correa; es lo único que puedo entender como una buena iniciativa. Además, en el artículo 10, letra A, se establecen 15 días para poder realizar la inscripción de esta mascota. Esto resulta muy fácil en Vitacura o en Ñuñoa, pero me cuesta comprender que sea una alternativa viable en las regiones, sobre todo en las zonas más rurales. Claramente, hay una desconexión con el Chile Real. En el artículo 10, letra C, se exige la incorporación de un médico veterinario o un técnico veterinario para generar el comprobante de existencia. En Chile no hay suficientes médicos ni TENS; falta personal de salud para las personas, y ahora imponemos estos requisitos para inscribir un perro. La desconexión es absoluta. No sé si tanto viajar por Europa los tiene mareados o desconectados de la realidad, pero esto probablemente en París pueda funcionar. Yo creo que en Chile no. Finalmente, este proyecto de ley crea un registro de maltratadores de mascotas, lo cual resulta una iniciativa loable. Sin embargo, me cuesta comprender que queramos generar un registro de maltratadores de mascotas y no tengamos uno para Carabineros, para la Policía de Investigaciones, para los gendarmes o para efectivos de la Fuerza Armada. Algunos dirán que esto sería impresentable por criminalizar y no permitir una reinserción; ese doble estándar, pues, parece aplicarse cuando se ataca a un ser humano que viste uniforme. Claramente, se trata de un proyecto populista, demagógico, irresponsable y absolutamente desconectado de la realidad, y por el respeto a los animales que tenemos, vamos a votar en contra. Muchas gracias. A continuación, ofrezco la palabra al diputado Juan Carlos Beltrán. Muchas gracias, señor Presidente. Saludo, como siempre, a mis colegas parlamentarios y a los funcionarios de la Corporación. Señor Presidente, en mi concepto, debemos aprobar este proyecto que modifica la Ley 21.020 de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, más conocida como Ley Cholito. Creo que es necesario proteger a nuestras mascotas porque...
Que son realmente parte de nuestra familia. En lo personal, mi familia tiene un perrito llamado Agor y el gatito Pelusa, que son los auténticos compañeros de mi esposa. Hemos tratado de darles todos los cuidados y el amor que merecen, y me gustaría que todas las mascotas pudieran tener una vida así, sin maltrato y con el amor de un hogar. Por esta razón, apoyo este proyecto, ya que creo el Registro Nacional de Condenados por Delitos de Maltrato y Crueldad Animal y aumenta las penas para maltratadores y personas que abandonan a sus mascotas. Obliga a los profesionales médicos veterinarios a enviar los datos de un dueño a la municipalidad luego de instalar un microchip e inscribir a un animal en el Registro Nacional de Mascotas en un plazo máximo de 15 días hábiles, tras la emisión del comprobante de existencia. Asimismo, señor presidente, se podrá exigir que la identificación de perros y gatos se realice solo mediante dispositivos internos, permanentes y duraderos, mientras que la esterilización será de carácter obligatorio, así como el uso del bozal y el ne en espacios públicos para perros considerados potencialmente peligrosos. Cabe destacar, señor presidente, que estos últimos no podrán estar bajo el cuidado de menores de edad, resguardando así su integridad. Por eso, llamo a que fortalezcamos la ley Cholito y avancemos hacia un país que ama, cuida, respeta y protege a sus animales. En ese sentido, señor presidente, quisiera saludar a la agrupación Huellitas de Victoria de Denise Das, también a la agrupación anónima de mascotas de Ariel y Nilce Guzmán, como también a aquella agrupación La Voz Animal de Tania Roa, personas que trabajan incansablemente en la Comuna de Victoria, por apoyar y cuidar a mascotas y perros abandonados. He dicho, señor presidente, que votaré a favor. Muchas gracias. Muchas gracias, diputado Beltrán. Ofrezco la palabra a la diputada Marlene Pérez, diputado Daniel Melo y diputado Cristian Tapia. Gracias, Presidente. Presidente, yo valoro esta modificación de la Ley 21.020 para perfeccionar el sistema de identificación y registro de mascotas o animales de compañía. Cuando nosotros vamos a los distintos lugares de nuestro distrito, de nuestra región, en mi caso, en la región de Atacama, veo que todavía no existe una conciencia en la protección de estos animales que son indefensos, que son los animales de compañía, que son las mascotas, que son los que le dan la alegría a nuestros niños y a nuestras niñas, y que en muchas ocasiones acompañan a adultos mayores, quienes muchas veces los abandonan, inclusive sus familiares, pero no sus mascotas. Por eso, es muy distinto hacer crítica de este proyecto desde un pupitre o desde una oficina, ya que el terreno es totalmente distinto. Cuando nosotros vemos animales maltratados, cuando vemos animales abandonados en las calles, cuando vemos estos animalitos que son recogidos por mucha gente y, en ocasiones, no se hace nada, inclusive, señor presidente, muchas veces la gente comparte su plato de comida para dárselo a los animales. Entonces, cuando hablamos entre seres humanos, tenemos que seguir protegiendo a todos, sin caer en discursos que privilegien al ser humano en detrimento de la mascota. Ese discurso es, a mi parecer, bastante conflictivo, porque en este mundo cabemos todos. Y cuando definitivamente se tiene que actuar con mano dura contra estos maltratadores, hay que hacerlo, ya que una sociedad que no respeta a sus mascotas no avanza. Cuando veíamos que de un departamento tiraban un gatito, dejándolo prácticamente agonizando en el suelo, eso demuestra la falta de corazón. Cuando se ve que a un animal lo atacan con un balín, eso tampoco es tener corazón. Y acá, señor presidente, en este Congreso tenemos que sensibilizarnos, no solamente por nuestros semejantes, sino también por quienes nos acompañan y nos entregan la alegría día a día. Cuando uno tiene un animalito y llega a casa, éste lo recibe con tanto cariño, tanta alegría, que a veces ni nosotros mismos experimentamos esa felicidad.
Gladia: "Alegría porque hemos sido bastante egoístas en esta sociedad, pero ellos y ellas sí se lo merecen, así que vamos a aprobar este proyecto y vamos a aprobar todos los proyectos que vengan a la protección de animales, presidente. Gracias. Gracias, diputado Otavia. Diputado Andrés Jordano tiene la palabra." Diputado Andrés Jordano: "Gracias, presidente. Hoy día estamos hablando de las mascotas y los animales de compañía, pero también de la humanidad, porque lo que está en juego no es solo volver a discutir y hacernos cargo sobre lo que ocurre con perros y gatos abandonados, sino también los bordes mínimos que vamos construyendo como sociedad para que no se siga normalizando ni la crueldad ni el abandono que vemos en las calles de Chile, nuestro país, donde estos dos conceptos no son excepcionales. El abandono y el maltrato tienen aquello como realidad cotidiana. En cada plaza, en cada cerro, me imagino que acá parlamentarios y parlamentarias darán cuenta de aquello; como en el Cerro Renca, y en las periferias también de la Región Metropolitana, vemos cientos de animales dejados a su suerte. Y lo más grave es que, muchas veces, no solo son las víctimas, sino que también se transforman en un peligro para su entorno, para otros animales, para la fauna silvestre, incluso para las personas, presidente. Y eso tiene un solo responsable: la negligencia humana. Por eso celebro y respaldo este proyecto, porque no se queda en el discurso, sino que propone mecanismos concretos para combatir el abandono, para aumentar las sanciones a los maltratadores y para perfeccionar el Registro Nacional con más información, más trazabilidad, más responsabilidad. ¿Es perfecto? No, es un avance sin duda. Entre los más importantes pasos, quiero destacar tres. El primero es la creación del Registro Nacional de condenados por maltrato animal, porque quien sea cruel con un animal debe quedar identificado sin rodeos —y lo digo en el sentido figurado, pero también literal, aunque eso sea materia de otra discusión—. Me refiero a que no haya impunidad, presidente, sino consecuencias para quien maltrata o abandona; y esta es una medida básica de justicia y de prevención. Lo segundo es que se refuerzan las herramientas para la identificación y registro de mascotas, vinculándolo a su responsable a través de un sistema único y permanente. Y lo tercero es que se faculta al juez para ordenar el comiso de un animal cuando se infringe gravemente la ley y, cuando eso ocurra, que el infractor pague por los costos de quien tenga que brindarle los cuidados al animal abandonado. Porque, además, no puede seguir ocurriendo que el abandono sea gratis y que los municipios o las agrupaciones animalistas tengan que hacerse cargo con recursos autogestionados o recursos que no tienen. A propósito de estas organizaciones, quiero saludar a Patitas de la Calle, a Corazón de Gato y a la concejala Carolina Coñopan, que desde Renca, como cientos de otras organizaciones y personas anónimas, asumen esta tarea ante el abandono de la sociedad y, muchas veces, también del Estado. Colegas, lo que este proyecto interpela no es solo la tenencia responsable, sino también la responsabilidad política que tenemos como Estado frente a lo que hemos normalizado por décadas: el abandono como una práctica impune, el maltrato como una anécdota y la indiferencia nuestra como la política pública que marca la norma. Pero, más allá de que el partido de CAST anunció que lo quiere rechazar, quienes vamos a aprobar sabemos que este proyecto no puede ser un gesto simbólico, particularmente en el rol de los municipios, y que requiere que el Ejecutivo lo patrocine para que se pueda trazar una línea clara entre avanzar o seguir administrando el abandono. Gracias." Diputado Nelson Venegas: "Muchas gracias, señor presidente. Yo creo que todas y todos los que estamos acá, cada cual desde su respectivo punto de vista, tienen un cariño especial por los animales. En general, no se puede concebir un ser humano que tenga cierto grado de nobleza y que no respete o no quiera demostrar cariño por los animales. Lo que, en todo caso, llama profundamente la atención —y es necesario recordar también en este hemiciclo— es que los animales no solo son los perritos ni los gatitos que viven dentro de los departamentos, sino que también hay otros animales. Por ejemplo, están los novillos, los corderitos, las ovejitas y los caballares. Y yo les quiero decir a quienes no saben esto —porque generalmente hay mucha gente que cree, al vivir en las ciudades, que los únicos animales que existen son los perritos y los gatitos— que estos otros animales están muriendo a diario. Hay jaurías de los denominados perros asilvestrados, jaurías completas, que se están comiendo a diario, vivos, a miles de estos otros animales."
Todo en esta época en que empiezan precisamente a nacer, para que lo sepa la gente de las ciudades, de aquí hasta agosto recién empiezan a nacer los novillos y son chiquititos, y llegan las jaurías de perros asilvestrados y se los comen vivos. Y no solo los matan, ni solo causan un dolor tremendo, sino que además con ello le quitan el sustento a miles de campesinos, ganaderos sencillos y humildes de este país, quienes necesitan y requieren soluciones más concretas a este respecto, porque están perdiendo lo único que poseen, lo que tienen: su riqueza. Entonces, yo siento que muchas veces aquí generamos normas y dictamos leyes que no se condicen necesariamente con los verdaderos problemas que aquejan a los sectores populares que viven en el campo. Y yo quiero ser expresión de aquello, porque soy un hombre de campo y convivo a diario con esta situación, sabiendo lo que sufre una familia campesina cuando pierde todos sus ejemplares, cuando pierde su ganado. Por ello, esta ley debe ser estudiada, al igual que muchas otras leyes que aborden con mayor profundidad el sentido y la cuestión de fondo. Porque hoy día se llaman perros, ya no asilvestrados, se denominan perros de libre desplazamiento. ¿Saben por qué? Porque tienen dueños, no son asilvestrados, no los cuidan. Yo creo que hay que estudiar más este proyecto y, sin duda, hay que perseguir a aquellos que abandonan a los perros y causan este deterioro. Hay que tener un registro, pero no nos olvidemos de los otros perros, que no son los gatitos ni los perritos de deporte. Muchas gracias, diputado Venegas. Ofrezco la palabra a la diputada Marisela Santibáñez. Muchas gracias, presidente. Junto con saludar a todos los presentes, les expreso que, en realidad, creo que tenemos mucho que hacer antes de seguir creyendo que avanzamos en las políticas de protección de animales. Primero, hablamos de otorgar facultades a las municipalidades, aunque muy pocas cumplen con este tema de la protección animal. Tenemos el ejemplo, recuerdo perfecto, en Talagante, donde lamentablemente a un perrito le sacaron el hocico con un hachazo y, tras pasar un par de días en comisaría, quedó en reclusión y luego nada, nada. Nos llenamos la boca una y otra vez creyendo que estamos facultando, cuando lo primero es reconocer a los seres sintientes. Y sé que en esta sala se hicieron bromas y se comentaron tantas otras cosas por errores que cualquiera puede cometer, pero no podemos dejar de lado esta discusión. La identificación de una mascota o animal de compañía obliga a inscribirlo en el registro dentro de 15 días hábiles, contados desde la emisión de un comprobante que acredite su existencia; se incluye la excepción del uso de dispositivos internos. Siempre que se realice el procedimiento de identificación, se deberá contar con la intervención de un médico veterinario. Todo lo que dice la ley debe ser fiscalizado de manera que se cumpla: ¿quiénes van a fiscalizar? ¿Quiénes van a fiscalizar? ¿Cuánto presupuesto tiene una municipalidad para atender a aquellos que trabajan en el tema, realmente animalistas, y no al que compra un saco de pellet, reparte comida a los perros y cree que con eso la función está cumplida? Y no hablemos de vaquitas, de perritos o de ositos; estamos hablando de animales, de seres sintientes a quienes jamás en este país se les ha dado la cabida que corresponde. Porque luego, cuando llega la discusión —si el rodeo es maltrato, varios desaparecen y otros callan— es necesario tener la valentía de decir que, aunque para algunos pueda representar una tradición, para otros es un maltrato. Podríamos mencionar una larga serie de ejemplos que demuestran cómo somos absolutamente inconsecuentes o, en ocasiones, de doble cara solo para quedar bien con cierto sector. Quiero destacar enormemente la labor de todas las agrupaciones animalistas, pero especialmente a Luis Galgo, a quien relevo acá, porque es un hombre que no depende de la ayuda o recursos de otros para lograr lo que ha conseguido: liberar a los perros galgos de esa tremenda tortura que sufren. Y lo digo con todas sus letras: en el momento en que en este Congreso se prohíban las carreras de galgos, dadas todas las implicancias que conllevan, recién entonces háblenme de protección animal. He dicho, muchas gracias. Muchas gracias, diputada Santibáñez. Diputada Marcela Riquelme tiene la palabra. Muchas gracias, señor presidente. En efecto, tal como decía mi compañera…
Marisela Santibáñez, por su intermedio presidente. Esta ley y este proyecto no van a poder llevarse a cabo sin financiamiento y sin presupuesto. Cada vez que entregamos más y más atribuciones a los municipios, nos olvidamos de entregarles presupuesto, y uno se cansa de pedir audiencia en Subdere para que nos puedan ayudar en los municipios. Aparte, no nos dan audiencia en Subdere y nos cansamos de pedirla para obtener presupuesto para la ley Cholito. ¿Y por qué es necesaria esta inscripción? Porque, además, hay una tremenda irresponsabilidad de los dueños de los animales. Toda vez que se inserta el chip, creen que su responsabilidad termina y ahí nadie realiza la inscripción. Hemos encontrado muchos perros y gatos abandonados que tienen chip; sin embargo, no tienen la inscripción. Me saco el sombrero, presidente, por las organizaciones animalistas, por mujeres que tienen refugios —como Leliana Albacete—, por mujeres que han trabajado por esto, como la consagrada de Joana Ramos, su hija Mayra, en la comuna de Coimco. Visitamos la semana pasada distintos hogares donde tienen perros, gatos y otros animales recogidos. En Coimco, fíjese que se ganaron un proyecto para poner chip, para esterilizar a mil animalitos. Ese es el secreto, pero hay que postular el proyecto, y cuando aprobamos esto, nos olvidamos del presupuesto a las municipalidades. Quiero enviar un saludo a todas las organizaciones animalistas que han trabajado por esto; sin duda lo vamos a apoyar, pero no dejaremos de exigir que el gobierno otorgue presupuesto para que esto pueda ser realidad. Finalmente, me tomo los últimos minutos para agradecer a todos los compañeros de esta bancada y de estas bancadas que me rodean, que me han dado una tremenda bienvenida. Muchas gracias, presidente. Muchas gracias, Diputada Enrique. A continuación, ofrezco la palabra a la Diputada Claudia Mix. Presidente, hoy tenemos la oportunidad de dar un paso significativo para mejorar la protección y el bienestar de los animales de compañía en Chile a través del proyecto de ley conocido como "No Me Abandones". Este proyecto puede hacer un antes y un después en la forma en que, como sociedad, entendemos nuestra responsabilidad con los animales. Porque, para muchas personas en Chile, tener una mascota no es un lujo, es una necesidad emocional: son compañía, consuelo y parte de nuestras familias. El proyecto contempla cambios fundamentales: establece la obligatoriedad de la esterilización y la implantación de un microchip, medidas básicas para la tenencia responsable. También exige la presencia de técnicos veterinarios en los establecimientos que vendan animales, crea un departamento de tenencia responsable y aumenta las sanciones para quienes incumplan la ley. Por ejemplo, en casos graves de abandono, la pena podría llegar hasta tres años de presidio, incluso el comiso de los animales. Además, propone la creación de un registro nacional de condenados por maltrato animal, una herramienta clave para evitar que quienes han dañado a un ser vivo puedan seguir haciéndolo impunemente. Las cifras son claras, presidente. Según el registro nacional de mascotas, en Chile hay más de 2.300.000 animales de compañía registrados, siendo la Región Metropolitana la que concentra el mayor número, con 808.903 mascotas inscritas. Sin embargo, solo el 27,4% de los animales tiene microchip y está correctamente inscrito, y se estima que más de 200.000 animales son abandonados cada año. Esto no es solo un problema de bienestar animal, sino también de salud pública y de convivencia social. Y lo más importante, la ciudadanía está con nosotros. El 92% de las personas considera que su mascota es parte de la familia, el 70% cree que la protección animal es un tema relevante, y seis de cada diez chilenos están a favor de endurecer las sanciones contra el maltrato. Esto nos dice algo muy claro, presidente: Chile está preparado para avanzar. No podemos seguir dándole la espalda a una realidad que nos duele y que se vive.
Y legislamos con responsabilidad y compromiso. Les pido que apoyemos este proyecto, que representa un avance social, una señal de humanidad, de empatía y de justicia para quienes no tienen voz. Aprovecho para agradecer al diputado Félix González por la iniciativa y saludar a todas las organizaciones animalistas que han empujado esta causa durante años, en especial a las de Maipú, Quilicura, Lampa, Pudahuel, Estación Central y a mis queridos amigos de Colina; también a Federico Koch, concejal, y a Eliana Albacete del santuario Empatía. Hoy tenemos la oportunidad de hacer historia. Votemos a favor de una sociedad más compasiva y responsable para los que no pueden hablar, pero sí sienten. Muchas gracias. Muchas gracias, diputada, y por falta de cuero se suspende la sesión. Muy bien, se anula la sesión. Ofrezco la palabra al diputado Hernán Palma. Muchísimas gracias, señor presidente. Presidente, en primer lugar, no puedo dejar de saludar a los colegas y a las colegas que apoyan esta noble causa, particularmente al diputado Félix González, lo cual resulta emocionante. Por otra parte, tampoco se puede dejar de lado saludar a las organizaciones que hoy encabezan esta noble causa; en especial, quiero saludar a la connotada Eliana Albacete. Y, por supuesto, presidente, a los millones de personas de nuestro país, que sin duda son mayoría, seres compasivos y bondadosos. Me permito mencionar dos o tres situaciones de conocimiento público. Por un lado, el caso de un violador de animales, que, aunque no celebro, terminó en muy malas condiciones; considero que esa no es la fórmula para resolver una situación así. Asimismo, la zoofilia es una patología sobre la cual estamos legislando para que esas personas reciban la terapia que requieren. También quiero señalar el caso de un chofer despedido recientemente, presidente, porque tenía un perro de acompañamiento mientras conducía su vehículo. Cabe destacar que esta persona había sido amedrentada, asaltada e incluso agredida con arma blanca, sin mencionar los roles que pueden desempeñar los animales de compañía. Quisiera compartir con la sala una experiencia personal: tengo una hija, mi hija mayor, que contó con una mascota de acompañamiento durante 14 años, debidamente acreditada por un especialista en salud mental, lo que le ayudó considerablemente en su proceso de rehabilitación y recuperación. Lamentablemente, su perrito de compañía falleció en enero pasado, y es increíble el duelo familiar que se produce al ver el dolor de un hijo o de una hija cuando ese ser que les ha acompañado se va. Sabemos que, en ocasiones, sucede lo contrario: muere la persona que cuida al animalito y éste permanece largos periodos en el lugar donde la persona falleció, manifestando también algún tipo de dolor. A esto, presidente, quisiera sumar lo que hacen los perros que acompañan a personas ciegas o que padecen otros cuadros neurosensoriales. Creo que no valorar el mundo animal es no valorar nada. Recordemos que los perros se aliaron con hombres y mujeres cuando estos los alimentaban en sus clanes tribales. Gracias, señor presidente. Muchas gracias, diputado Palma. Ofrezco la palabra al diputado Jorge Radford. Gracias.
Gracias, señor presidente. No pensaba intervenir, pero con las palabras del diputado Venegas quiero hacer ver algo que tiene relación con lo que él estuvo exponiendo. Aquí hay un artículo de prensa que habla de crisis estructural en la agricultura, pérdida de rentabilidad, golpe al empleo rural y envejecimiento, entre otras cosas, justamente por el hecho de que en algunos sectores rurales estos perros de libre ambular atacan al ganado y generan una situación muy compleja para la economía familiar campesina, de modo que algunos ya no pueden seguir trabajando. Por lo tanto, este proyecto de alguna manera avanza en ese tema. Quiero señalar también algo muy relevante: no solamente existen mascotas que son perros o gatos, sino que también hay tortugas, peces, conejos, gallinas y gallos. El gallo cumple una función muy importante, ya que alarma cada vez que hay un peligro, incluso más que un perro, siendo mucho más hábil en este aspecto, lo cual no había sido considerado. Un amigo mío me contó que tenía un gallo de mascota, muy útil precisamente por esa razón, pero que en algún día, al quedar el portón abierto, entraron unos perros y lo mataron. Entonces, tenemos perros que andan en la calle y que, al atacar a esta mascota, podrían considerarse animales peligrosos conforme a la normativa. Pero la pregunta es la siguiente: ¿qué es el maltrato animal? ¿No sería maltrato tener un perro o un gato en un departamento de 80 metros cuadrados, al tener que sacarlo a pasear amarrado? ¿Será que, al estar permanentemente en un lugar restringido y sin libertad, el animal sufra un castigo? No sé si eso es o no maltrato animal, y habría que analizarlo. Es responsabilidad nuestra, los humanos, responder ante la acción de los animales, pues, si bien se ha señalado que son animales sintientes, muchos de ellos no son racionales; los racionales somos nosotros, y recae sobre nosotros la responsabilidad por las acciones de los animales. Ahí es donde entran la educación, la acción y lo que significa el maltrato. Reitero: es maltrato tener un departamento de 70 u 80 metros cuadrados y, al salir a la vía pública, el animal, que se encuentra amarrado, interpreta eso casi como un castigo. Habría que pensarlo. Bueno, vamos a entregar un saludo a los estudiantes del segundo medio del Liceo Bicentenario, Instituto Comercial de Linares; a los profesores Andrea Ibáñez, Iris Maureira, Estefanía Vázquez, Moisés Faunde y David Ortiz, invitados por el diputado Gustavo Benavente. Bienvenidos a esta sala. Le damos la palabra al diputado Daniel Melo. Gracias, señor presidente. El abandono de mascotas y animales de compañía se ha convertido en un problema ético, ambiental y, por cierto, también de salud pública que no podemos seguir ignorando como país. Primero, porque refleja una profunda irresponsabilidad de quienes no asumen el compromiso de cuidar a otro ser vivo, privándolo de sus necesidades básicas, y segundo, porque muchos de estos animales abandonados terminan afectando seriamente la biodiversidad en distintos ecosistemas del país, amenazando especialmente a nuestra fauna silvestre. En este contexto, quiero hacer un llamado transversal a este hemiciclo para aprobar esta moción legislativa, que busca perfeccionar el sistema de identificación y registro de animales de compañía, una herramienta esencial para promover la tenencia responsable y facilitar el control y seguimiento en casos de abandono o maltrato animal. Este proyecto, señor presidente, también incorpora la posibilidad de declarar formalmente la peligrosidad de ciertos animales cuando…
lo que permite tomar medidas preventivas sin criminalizar especies, sino responsabilizando a quienes no los manejan adecuadamente. Además, valoro especialmente que esta iniciativa contemple un aumento de penas por maltrato animal. Hemos sido, Presidente, testigos de casos brutales que han generado un profundo rechazo ciudadano. En este tema, la ley debe ser clara y firme, y las sanciones deben reflejar la gravedad del daño causado y el estándar ético que, como sociedad, queremos promover. Finalmente, Presidente, quiero destacar la creación de un registro nacional de personas condenadas por maltrato animal. Esta herramienta no solo permitirá impedir que quienes han sido condenados vuelvan a tener animales bajo su cuidado, sino que también será un mecanismo de disuasión y protección, especialmente para organizaciones de rescate y de adopción. Señor Presidente, avanzar en este proyecto de ley es reafirmar nuestro compromiso con el bienestar animal, la convivencia responsable y el respeto a la vida. Como sociedad, no podemos seguir tolerando el abandono, el abuso ni la indiferencia. Es hora de actuar con decisión y con humanidad en relación a las mascotas y los animales de compañía en nuestro país, Presidente. Por todas estas razones, señor Presidente, llamo a aprobar y respaldar esta iniciativa, esta moción parlamentaria. Gracias, Presidente. Gracias diputado Melo. Invitado por el diputado Genré Leal, le damos la bienvenida al concejal de la Comuna de Villarrica, señor Hermes Medina, que también se encuentra acá en la tribuna. Bienvenido. Saludamos también y le damos la bienvenida a la ministra de Obras Públicas, Jessica López. Bienvenida, ministra. A continuación, se da la palabra a la diputada Javiera Morales. Diputada Morales: Muchas gracias, Presidente. A ver, creo que hay que poner en contexto este debate. Por un lado, se nos dice que estamos hablando de gatitos y perritos a quienes a nadie le importan, y, la verdad, es que acá hay cuestiones importantes también que rescatar. Primero, el cuidado de las mascotas habla mucho de nosotros mismos. Cuán importante es para la educación de un hijo, de una hija, de un niño en general aprender a cuidar y a respetar al otro. Esto dice mucho de nosotros como sociedad, y también, porque déjenme decirles que el maltrato y el descuido de animales no es un problema exclusivo del hogar, sino que se transforma en un problema público en las calles. Cuando no establecemos políticas públicas, son las organizaciones comunitarias y de la sociedad civil las que tapan este hoyo, haciendo cargo con su trabajo, su tiempo y sus recursos, a través de rifas y distintos mecanismos, para aportar su granito de arena a este problema. Porque cuando tenemos cientos y miles de mascotas abandonadas, el problema se traslada a las calles. Yo quiero destacar, por ejemplo, en Punta Arenas, a la Fundación Sacha y a la agrupación VIDA: personas que se han unido para ponerle el hombro a este problema y que todas tienen el mismo diagnóstico. La ley conocida como “ley Cholito” no da abasto, no ha sido capaz de cumplir con los objetivos que tuvo en un inicio, y es necesario que nos sentemos a ver qué podemos reformar para que así lo haga. Aún enfrentamos el problema del abandono de animales, y cuando se presenta una denuncia, ¿qué ocurre? Los caniles municipales están llenos y, en ocasiones, las policías no saben qué hacer con esos animales, dejando la situación sin solución. Segundo, el cumplimiento de la ley: los juzgados de Policía Local no aplican las multas, generando impunidad. Tercero, el problema de perros peligrosos que atacan a niños, a otros perros y a otras mascotas. Cuarto, la continua venta ilegal de perros de raza. Quinto, los caniles municipales están tan llenos que no cabe ni un animal más. Es por eso que celebro esta iniciativa, porque, aunque hay cuestiones que deben modificarse, contar con el apoyo de la gente es fundamental.
Con un registro de maltratadores y la esterilización obligatoria, algo que la Sociedad Productora de Natales ha solicitado, es bueno. Gracias, diputada Jaira Morales. Le damos la palabra al diputado Hugo Rey. Rey: Señor presidente, quiero saludar a la ministra que se encuentra con nosotros presente el día de hoy. Bienvenida, ministra. Colegas parlamentarios, hoy quiero expresar mi firme apoyo a esta iniciativa que busca perfeccionar el sistema de identificación y registro de mascotas o animales de compañía. Este proyecto constituye un paso necesario para consolidar una política pública que fomente la tenencia responsable, la protección de animales y, a su vez, permite un mejor control y fiscalización del bienestar de nuestras mascotas. Con la implementación adecuada de este registro, vamos a poder identificar de manera clara a los animales de compañía y, lo que es más importante, a sus responsables. Esto significa no solo proteger a nuestras mascotas, sino también prevenir situaciones de abandono y maltrato, tan frecuentes en nuestras comunas y especialmente en los sectores rurales. Pero, como soy curicano y pertenezco y defiendo la región de Maule, no podemos cerrar los ojos a un fenómeno creciente y dramático: la proliferación de perros asilvestrados, animales que, por falta de cuidado, han pasado a ser mascotas y se han transformado en verdaderas amenazas para la fauna silvestre y la ganadería local en zonas rurales de nuestra región. Vemos con preocupación cómo estos perros atacan rebaños de ovejas, cabras y otros animales, provocando daños económicos irreparables para pequeños productores y un dolor inmenso para las familias campesinas. Por eso debemos ser claros: un registro de mascotas no solo debe servir para proteger a los animales de compañía, sino también para identificar a aquellos que, por irresponsabilidad de sus dueños o por abandono, terminan generando un grave daño y un problema social y ambiental. Tenemos que avanzar en una tenencia responsable, sancionar a quienes incumplan con sus deberes y promover políticas efectivas de control de perros asilvestrados, junto con programas de esterilización y control poblacional que permitan proteger a nuestras mascotas y, al mismo tiempo, resguardar la seguridad de nuestros campos y la tranquilidad de nuestras comunidades rurales. Por ello, llamo a mis colegas a aprobar este proyecto y a trabajar en conjunto para perfeccionar las políticas públicas en torno a la tenencia responsable de mascotas, sin olvidar la urgente necesidad de abordar la dramática situación que viven nuestros pequeños agricultores, producto de la matanza de animales por perros asilvestrados. He dicho, señor presidente. Muchas gracias. Gracias, diputado Rey. Le damos la palabra al diputado Leonardo Soto. Soto: Bueno, muchas gracias, señor presidente. La bancada del Partido Socialista, por supuesto, va a aprobar esta ley que perfecciona el sistema de identificación y registro de mascotas o animales de compañía. Mire, señor presidente, desde los años 90 se ha avanzado mucho en la valorización y protección de los animales de compañía, que pasaron de ser seres abandonados en el interior de nuestras casas, parcelas y ciudades, a tener una creciente valoración. Me inscribo en esa valoración, pues cuento con mis propias mascotas: Calita, Iván, Hermanito e incluso un conejo en casa. Y, por cierto, sintonizamos completamente con la necesidad de hacer este cambio cultural que erradique las conductas de maltrato animal, que hoy día son todavía muy visibles y se han expandido más de lo que se quisiera, al igual que el abandono animal que se produce en todas nuestras comunas, ciudades y centros cívicos. Por eso, esta ley es tan necesaria, ya que enfrenta la raíz del problema relacionado con las conductas de los seres humanos. Los perros no nacen, como se dice eufemísticamente, vagos, peligrosos o salvajes, sino que adoptan comportamientos a partir de las decisiones que toman sus amos o dueños. En la raíz del problema está el abandono y el maltrato animal, síntomas de una falla social profunda, de una falta de empatía y responsabilidad respecto a la suerte de estos animales y las consecuencias que genera su abandono. Por ello, este proyecto de ley rompe con la pasividad que hemos tenido como gobierno, y lamento que en el informe no aparezca ninguna autoridad de primer nivel, ni a nivel central —ministros o subsecretarios— respaldando este proyecto de ley.
Apenas el jefe de edición de municipalidades de la SUDERE. Y la verdad es que este problema es tan importante para la gente, tan masivo, que tenemos que enfrentarlo como Estado en su conjunto. En esto, este gobierno, y lo digo con dolor, ha brillado por su ausencia. Por eso, esta idea matriz de este proyecto, que implica perfeccionar la identificación y el registro de nuestras mascotas en registros reales que se recibirán desde los mismos veterinarios que colocan los chips de identificación o los técnicos, es una gran medida. Segundo, la declaración de peligrosidad que se enfrenta a la peligrosidad de distintos animales que requieren un tratamiento especial; el aumento de penas también se plantea, y por último, el registro para los que han sido condenados por maltrato. Esto tenemos que aprobarlo de todas maneras. Gracias, diputado Soto. Bueno, por falta de quórum, vamos a suspender momentáneamente la sesión. Gracias.
Ya, vamos a la sesión. Le damos la palabra al diputado Tomás Gil. Diputado Gil. Gracias, presidente. Este proyecto ha sido esperado con grandes ansias. El proyecto de ley No me Abandones pretende frenar el abandono, endureciendo las penas y la obligación de registro de animales de compañía. Como lo señalan José Binfa, magíster en Derecho Animal, junto a Claudia Ruiz, el proyecto se encuadra en dos diagnósticos innegables. En primer lugar, que el abandono es un problema estructural; y en segundo lugar, que actualmente el registro nacional de mascotas es casi inexistente. Sobre este último punto, es impresionante que solo una de cada cuatro mascotas esté inscrita, es decir, que alrededor de cuatro millones de mascotas aún no lo están. Resulta aún más llamativo que esta cifra se presente a ocho años de implementada la norma, evidenciando la falta de concientización de este tema por parte del Estado. Si bien este proyecto trata de abordar estos dos puntos, lo cierto es que se queda corto en el problema mayor de las penas por maltrato. En Chile, incluso con las penas nuevas que se asignan, los agresores de mascotas podrán cumplir su pena de manera sustitutiva en libertad, pudiendo luego borrar fácilmente su certificado de antecedentes. Así de sencillo: toda la penalidad impuesta resulta luego ser letra muerta. Cuando el agresor goza de impunidad, la pena se convierte en una gran mancha, sin dar respuesta a una realidad innegable. Por último, el registro de condenados tiene un diseño deficiente; éste sería administrado por el programa de tenencia responsable, que carece de normas para su funcionamiento. ¿Cómo se nutre de información este registro? ¿Pueden las personas naturales o jurídicas solicitar información acerca de si una persona se encuentra actualmente afectada por la inhabilitación para la tenencia de animales? Estos vacíos en la regulación son críticos y pueden conducir al fracaso del mencionado registro. Además, la obligación dispuesta a las municipalidades de recibir y rehabilitar cada animal que un vecino ponga a su disposición resulta problemática, pues revive las antiguas perreras municipales: grandes depósitos de animales sin presupuesto estable ni personal suficiente, donde imperaba la negligencia y el maltrato animal. Diversos municipios carecen incluso de un encargado de tenencia responsable, y exigirles este tipo de obligaciones sin financiamiento es una mala idea. Aún podemos, presidente, pulir más este proyecto. Creo que es un paso importante, pero podemos dar una respuesta más acorde a los tiempos actuales para lograr una verdadera tenencia responsable de las mascotas, para que sea una realidad el No me Abandones. He dicho, presidente. Le damos la palabra al diputado Agustín Romero. Gracias, presidente. Nadie puede discutir el valioso objetivo de este proyecto. ¿Cómo es posible estar en contra de promover el bienestar animal y combatir el abandono de las mascotas? Pero el problema de fondo de esta iniciativa no radica en el objetivo, sino en la forma en que se pretende alcanzarlo. Ya se han argumentado varias razones, pero para mí, lo más grave es que este proyecto impone nuevas obligaciones a los municipios: fiscalizar más, registrar más, rehabilitar animales, emitir certificados veterinarios y derivar animales a centros de acogida, todo ello sin un solo peso adicional. ¿De dónde se supone que saldrán esos recursos, presidente? ¿Del mismo consultorio donde los vecinos de Maipú, Puebla y Huel esperan meses por atención? ¿De los recursos del vehículo de seguridad que está en pausa y que no puede salir a trabajar? ¿De adónde? Díganme, ¿de adónde? Y quiero decirlo con mucha claridad: cada peso destinado a rehabilitar un perro abandonado, en lugar de atender a un adulto mayor postrado o que necesita medicamentos, es una irresponsabilidad del Estado. Además, este proyecto crea un nuevo registro de condenados por maltrato animal, algo que considero inconstitucional, ya que implica un gasto público sin patrocinio del Ejecutivo, y califica de peligroso a perros por comportamientos instintivos. ¿Dónde queda el criterio, presidente? ¿Dónde queda la proporcionalidad? Mientras tanto, el verdadero problema son los perros asilvestrados que, en ocasiones, resultan letales.
Guanaco, Atacanelganado, las zonas rurales, ni se menciona. ¿Acaso alguien cree que este proyecto le va a servir, por ejemplo, a los agricultores en los cerros de Tiltil? Aquí nada de eso va a funcionar. Esto es solo un proyecto de ley que se legisla para la galería y no atiende una urgencia real. Presidente, aquí lo que se necesita es responsabilidad. No podemos seguir cargando a los municipios con tareas que el Estado Central no quiere asumir y, mucho menos, con una ley que va a terminar desviando recursos que le faltan a nuestros vecinos más vulnerables. He dicho, presidente. Gracias, diputado Romero. Tenemos 39 diputados y diputadas en la sala, así que vamos a suspender nuevamente. Se retoma la sesión. Vamos a saludar a la Juventud Republicana del distrito 8 de Pudahuel, invitado por el diputado Agustín Romero y la persona responsable, don Cristian Ballesteros, concejal de Pudahuel. El saludo es del joven militante Agustín Romero. Le damos la palabra al diputado Raúl Leiva. Diputado Leiva, tiene la palabra. Muchas gracias, presidente. Sin lugar a dudas, este es un proyecto importante; está inspirado en una muy buena iniciativa, que es el bienestar animal. Sin embargo, lo que hace este proyecto es modificar la remisión de las normas generales del artículo 291 bis, calificando el abandono penalizando o estableciendo la pena del inciso tercero del artículo 291 bis. Vale decir, el simple abandono tiene la misma sanción: presidio menor en su grado medio, 541...
Días a 3 años que el maltrato cruel a un animal, vale decir, tiene serias deficiencias en cuanto a la proporcionalidad de la sanción, pues hace equivalente el mero abandono a un maltrato cruel y la muerte de un animal. Ahí tenemos un problema, un problema de consecuencia también, porque el solo elevar las penas no modifica las conductas y eso está claramente establecido, como siempre hemos planteado. Este es un proyecto de ley que, si bien está bien intencionado, tiene sus problemas de proporcionalidad penal, y a su vez uno aún más grave, al no establecer atribuciones ni generar o permitir mayores recursos a los municipios para una adecuada fiscalización. Nuevamente se le endilga toda la responsabilidad a los municipios, sin contar con recursos frescos para hacerse cargo de esta problemática. El tema del maltrato animal es complejo. Los animales de compañía han pasado de ser simples integrantes de nuestros hogares a ser sujetos de protección, por lo que es bueno generar iniciativas que permitan cuidarlos de una mejor manera. Sin embargo, es fundamental también dotar a los municipios de mayores herramientas y recursos. Por ejemplo, la Municipalidad de Talagante ha establecido y constituido una Defensoría de animales de compañía. Cada vez que existe una denuncia, alguien debe impulsar el desarrollo de la actividad procesal para sancionar debidamente a quienes maltratan animales de forma brutal. En Talagante, el alcalde Sebastián Rosas ha logrado implementar esta defensoría con muy buenos resultados, a partir de un hecho complejo, como lo fue cercenar parte de la mandíbula de un animal en Lonquén. Esto ha generado una oportunidad que ha concitado el interés de la ciudadanía. Este proyecto de ley, que avanza en términos de tenencia responsable, sin duda requiere de mayores recursos y atribuciones. Por ello, me sumo a lo que comentaba el diputado Soto, señalando que, lamentablemente, en este caso—y en este proyecto en particular, que es una moción parlamentaria—no existió el apoyo, el acompañamiento ni la decisión por parte del Ejecutivo para amparar un proyecto tan importante. Espero que el Ejecutivo tome en cuenta este asunto y se haga cargo de esta problemática social. Gracias, Presidente. Gracias, Diputado Leiva. Le damos la palabra a la Diputada Consuelo Veloso. Muchas gracias, Presidente. En primer lugar, quiero partir valorando este proyecto de ley, que, aunque tiene aspectos que pueden mejorar, va en la dirección adecuada. Me gusta mucho, ya que es muy parecido a uno que presenté dos semanas antes de que se introdujera este proyecto. No sabía que existía la piratería parlamentaria, me acabo de enterar, pero me parece positivo que todos podamos ponernos detrás de una buena causa. En ese sentido, quiero saludar a los activistas medioambientales y a los rescatistas de perros. Fui la cofundadora de la primera fundación de rescate animal que existe en Cauquenes, mi comuna, y he sido rescatista toda mi vida. Al mismo tiempo, he mantenido una conexión de trabajo con las agrupaciones de mi región que realizan un labor incomparable, sin apoyo económico y, muchas veces, sin el reconocimiento necesario, pero que finalmente se hacen cargo de una problemática social que se traduce, por ejemplo, en ataques a personas y en el sufrimiento de los animales de compañía. Asimismo, no puedo dejar de saludar a los activistas medioambientales y a quienes participan en fundaciones de rescate de fauna nativa, encargados de rehabilitar o proteger a estas especies de ser asesinadas por perros abandonados, que se constituyen en jaurías y generan daños irreversibles en los equilibrios ecosistémicos al asesinar, por distintas razones, a animales que son sujetos de protección según nuestra legislación, pero de los cuales aún no hemos logrado resguardar de manera suficiente. Quiero rendir homenaje a estos grupos, que lidian con la falta de apoyo estatal, la ausencia de legislación adecuada y la incapacidad de las instituciones para abordar esta problemática. Del mismo modo, es fundamental reconocer la falta, en ocasiones, de reprimenda hacia aquellos que maltratan, abandonan y generan estos problemas, recordando siempre que se trata de una falta de responsabilidad y de crueldad humana. Los animales en sí mismos no son los responsables, sino nosotros, que no hemos sido capaces de gestionar este problema. Por ello, es importante este proyecto de ley, que reitero, sin ánimo de ser majadera, es muy similar al que presenté tras el rechazo de una ley importante. Aquí vuelvo a algo central. En un momento cuando tuvimos que discutir respecto a la problemática que se generaba en los campos y en los sectores rurales,
Por animales abandonados, hubo un grupo de parlamentarios, de políticos, de activistas que, con ánimo populista, quisieron dividirnos entre malos y buenos, entre quienes queríamos matar y entre quienes no. Cuando lo cierto es que aquí había una preocupación común por hacerse cargo de un problema que es real. Cuando a un agricultor que tiene 30 ovejas le matan dos, bien sabemos los que somos del campo que eso significa dejar de pagar la luz. Y ante eso, ningún citadino, ninguna persona que nunca en la vida ha tenido animales ni ha vivido en el campo —que muchas veces no son de este país y no entienden ni respetan nuestra cultura— va a venir a decirnos lo que es ese problema. Aquí hay que rescatar y salvar a todos los animales y a todas las personas. Gracias, Presidenta. Gracias, Diputada Veloso. Queremos saludar al estudiante de periodismo Ignacio Muñoz Martínez, sobrino del diputado Frank Carlos Sauerland. Bienvenido a la sala. Asimismo, saludamos a la delegación de la Escuela Diferencial de Integración de Milipilla, de tercero a octavo básico y taller número uno, acompañado por la profesora Mireia González e invitado por el diputado Juan Antonio Coloma. Bienvenido también a la sala. Le damos la palabra al diputado Fernando Borges. Gracias, estimado Presidente. Estimados y queridos colegas, deberíamos considerar un privilegio nuestra fauna silvestre y, bajo esa premisa, todos los chilenos y chilenas deberíamos realizar todas las acciones a nuestro alcance para protegerla. Pienso en la Región de Los Lagos y se me viene a la mente el pudú, el huillín, la guiña y el chucao, todos hermosos animales que acompañan nuestro diario vivir. Pienso en los campesinos de mi región y recuerdo las múltiples noticias de jaurías que atacan a sus terneros y ovejas, animales que, bien vale recordar, crían para su alimentación o para su sustento económico. Pienso en las personas que ven cómo sus mascotas resultan gravemente heridas o mueren a consecuencia de algún ataque de un animal sin dueño. Lo peor de todo es que todos estos daños, todo el sufrimiento animal, es ocasionado única y exclusivamente por la irresponsabilidad humana. Así lo señalan los múltiples estudios que indican que, generalmente, todos los animales que dañan a otros animales tuvieron alguna vez un dueño que los abandonó o que no se preocupaba por ellos. Por eso, es necesario continuar endureciendo las sanciones para quienes cometen estos actos. Sin embargo, y a pesar de estar convencido de que este proyecto va por el camino correcto, quiero poner en la palestra un tema que, si bien se contempla en el proyecto, desde mi criterio no se aborda con la severidad que se requiere. Ha habido que, para los animales potencialmente peligrosos, en este proyecto se amplía el concepto y no se exige la reiteración de hechos para solicitar su declaración. Desde mi criterio, a la normativa le faltó mayor severidad y medidas de reparación para los dueños de los animales que son atacados por estos animales peligrosos. Por lo mismo, creo que debemos continuar discutiendo la forma de erradicar este problema que afecta a los dueños de los animales atacados. Por ese motivo, además de reiterar mi votación, quisiera que no nos olvidemos de esta otra parte y que, en un futuro no muy lejano, nos reunamos para entregar una solución a esos campesinos que tanto sufren por el maltrato de sus animales. Muchas gracias, estimado Presidente. Gracias, diputado Borque. Solicito a la sala autorización para el ingreso de la subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitaba. Sí. Ok, muchas gracias. Puede, adelante, estimada subsecretaria. Por no haber más diputados o diputadas inscritos, pasamos al siguiente proyecto. En segundo lugar, corresponde tratar el proyecto de ley originado en mociones refundidas que modifica el Decreto Supremo número 900 de 1996 del Ministerio de Obras Públicas, que fije el texto refundido coordinado.
y sistematizado del decreto con fuerza de ley número 164 del año 1991 del Ministerio de Obras Públicas. Ley de Concesiones de Obras Públicas para obligar a las concesionarias de obras públicas viales a adoptar medidas de seguridad correspondientes al boletín número 15.073-07 y 15.253-09. Para la discusión de este proyecto se darán tres minutos a cada diputado y diputada que se inscriban para hacer uso de la palabra. Rinde el informe de la comisión el diputado honorable Raúl Leiva. Gracias, presidente; en mi calidad de diputado informante paso a dar una breve síntesis del informe de la Comisión de Seguridad Ciudadana, recaído en el proyecto de ley iniciado en moción que modifica el Decreto Supremo número 900 de 1996 del Ministerio de Obras Públicas, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado del decreto con fuerza de ley número 164 del año 1991 del Ministerio de Obras Públicas, en simple Ley de Concesiones. Honorable Cámara, la Comisión de Seguridad Ciudadana viene a informar, en segundo trámite constitucional y primero reglamentario, el proyecto de la referencia, originado en moción de los honorables senadores señor Osandón, señora Gatica y señores Insulza, Provence y Piú, que modifica diversos cuerpos legales para establecer el deber de adopción de medidas de seguridad para las concesionarias de obras públicas y modificar las penas para los delitos que indica el boletín número 15.073-07; y, el proyecto de ley iniciado a moción de los honorables senadores, señoras Rincón y Órdenes y señores Castro, González, Flores y Walker, que modifica el decreto de la referencia, boletín número 15.253-09, ambos textos refundidos que están calificados por el Ejecutivo con urgencia suma. La idea matriz fundamental del proyecto consiste en establecer, respecto a las concesionarias de obras públicas viales, la obligación de proporcionar y transmitir al Ministerio Público y a las policías, en forma automatizada y en tiempo real –interpreting con estas entidades la información relativa a los vehículos que circulen por obras en circunstancias irregulares–, así como informar y alertar de eventuales delitos o infracciones que se produzcan en el interior de las obras. Asimismo, el proyecto consagra para las concesionarias el deber de entregar el servicio en condiciones de seguridad para los usuarios, previniendo riesgos de todo tipo y adoptando todas las medidas de vigilancia, seguridad y asistencia necesarias para el resguardo del usuario y de sus bienes. También regula el incumplimiento por parte del concesionario de las obligaciones de previsión de riesgos, vigilancia, seguridad o asistencia, buscando establecer la obligación de proporcionar y transmitir al Ministerio Público y a las policías, en forma automatizada, la información sobre estos riesgos. De esta forma, el proyecto propone, en primer lugar, modificaciones al artículo 23 de la Ley de Concesiones, referido a las obligaciones del concesionario en obras públicas viales. En la reforma formal se reemplaza el signo de puntuación al final del numeral primero por un punto y aparte, anticipando la incorporación de un nuevo numeral. En el nuevo numeral número 3 se impone al concesionario la obligación de adoptar medidas específicas de protección y seguridad al interior de las obras viales, extensivas tanto a los usuarios como a sus bienes. Estas medidas deben ser precisadas en las bases de licitación e incluir, entre otras, la instalación de cámaras de seguridad, cámaras térmicas, sistemas lumínicos y lectores de patentes. Asimismo, se establece que las bases deberán contener obligaciones relativas a la vigilancia, seguridad y asistencia, además de contemplar sanciones en caso de incumplimiento, reglas específicas para la protección de los derechos del usuario y la incorporación de estas obligaciones a las ya existentes en virtud del artículo 35 de la misma ley sobre responsabilidad del concesionario. En segundo lugar, se incorpora un nuevo artículo 44, que fortalece el marco normativo en materia de seguridad, vigilancia y cooperación con organismos del Estado, estableciendo lo siguiente: El concesionario que administre sistemas electrónicos o manuales de cobro de tarifas deberá permitir el acceso al Ministerio Público a la información e imágenes recopiladas, siempre que sean solicitadas en el contexto de una investigación penal. Asimismo, se establece la obligación de permitir el acceso automatizado y en tiempo real por parte de las policías, en virtud de sus respectivas competencias investigativas o de prevención del delito, a información relativa a la placa patente o su ausencia, marca, modelo y color de los vehículos motorizados que circulen en la obra concesionada. Dicha información busca facilitar la detección de vehículos robados, alterados o involucrados en delitos, así como alertar respecto de infracciones o ilícitos.
Cometidos al interior de la concesión. Se faculta además al concesionario para celebrar convenios de colaboración con las policías orientados a la transmisión de datos de seguridad necesarios para la prevención de riesgos a la seguridad pública, garantizando en todos los casos la interoperabilidad de los sistemas de información. Finalmente, se dispone que el tratamiento de datos personales y los sistemas destinados a resguardar a los usuarios de sus bienes deberán ajustarse a la normativa vigente en materia de protección de datos personales, así como a las respectivas bases de licitación. 3. Disposición transitoria. Se habilita al Ministerio de Obras Públicas en coordinación con el Ministerio del Interior para realizar las gestiones necesarias a fin de modificar los contratos de concesión de obras públicas viales vigentes que no cuenten con medidas de seguridad dentro de un plazo máximo de cinco años. Estas modificaciones tendrán como finalidad incorporar las obligaciones de vigilancia, seguridad y asistencia, junto con sus correspondientes sanciones en caso de incumplimiento. Asimismo, se establece un deber de información anual a las comisiones de Obras Públicas, Transporte y Telecomunicaciones de la Cámara de Diputados, y a la Comisión de Obras Públicas del Senado, respecto a las acciones y modificaciones realizadas conforme a este mandato. Cabe ser presente que nuestra comisión aprobó, en general, por la unanimidad de los diputados presentes la idea de legislar, sin introducir posteriores modificaciones al texto aprobado por el Senado. Es todo cuanto puedo informar. Gracias. Gracias, diputado Raúl Leiva. Le vamos a dar la palabra a la diputada Marta Bravo. Muchas gracias, presidente. Como representante de Ñuble, región que vive de su agricultura, el comercio y la vitalidad de sus rutas, vengo a defender este proyecto no solo como una medida técnica, sino como un imperativo de seguridad para nuestras familias y trabajadores. En Ñuble, la Ruta 5 Sur y la Autovista Itata son arterias que mueven nuestra economía, pero también escenarios de robos, ataques a camiones y violencia que hoy nos ahogan. Los datos son crudos. Chile vive una ola de delitos en carreteras. Solo en Ñuble, en el 2024, hubo un aumento del 30% en asaltos a transportistas. Así las cosas, este proyecto obliga a las concesionarias a, primero, transmitir en tiempo real datos de vehículos irregulares al Ministerio Público y a las policías; y a alertar de delitos mediante tecnología en pórticos, cámaras y sistemas lumínicos. No hablo de un futuro lejano. Ya existen los lectores de patentes, que hoy se usan para cobrar peajes, pero lo ideal es que mañana puedan salvar vidas. Uno de los argumentos esgrimidos es que las concesionarias se resistirán por los costos, pero la seguridad es parte de su responsabilidad contractual, como lo establece la Ley de Concesiones. Además, el proyecto solo impone nuevas exigencias a futuras concesiones, respetando la seguridad jurídica. Para las concesiones vigentes, los cambios se acordarán caso a caso. En Chillán, San Carlos o Bulnes, nuestros camioneros circulan con miedo. Las cámaras ya instaladas en los pórticos deben servir para algo más que multas. Si la tecnología puede identificar un tag no leído, también puede detectar un vehículo robado o alertar de un asalto en curso. Este proyecto se complementa con iluminación en puntos críticos, como el cruce de Pemuco, por ejemplo; cámaras con reconocimiento facial en zonas de alto riesgo e interoperabilidad policial para respuestas inmediatas. Como siempre digo y repito: no más burocracia. Estamos exigiendo que la infraestructura que ya pagamos proteja a nuestra gente. Las concesionarias tienen los recursos, el Estado tiene el deber. Aprovemos este proyecto para que las carreteras de Ñuble y de Chile dejen de ser pasillos de la delincuencia y se conviertan en pasillos seguros. Muchas gracias. Gracias, diputada. Le damos la palabra al diputado Felipe Camaño. Muchas gracias, señor presidente. Presidente, aprovecho de saludar a la ministra y también a su secretaria, que el día de hoy nos acompañan. Por supuesto que es una tremenda iniciativa, en este caso, exigir que las concesionarias tengan medidas de seguridad, precisamente para quienes transitan por estos puntos de conexión de nuestro país. Pero también resulta relevante, aprovechando por su intermedio, decirle a la ministra que, hoy día, cuando tenemos tremendos proyectos de concesiones —por ejemplo, la Ruta 5 Sur— nos hemos reunido con distintos asentamientos y comunidades preocupadas, precisamente, por las nuevas obras.
Por las expropiaciones, por todo lo que significa esta nueva licitación. Y si bien sabemos que en este caso el Ministerio de Obras Públicas, como parte de las políticas, también tiene la integración con la ciudadanía, creo que no está de más, sobre todo, recalcar esto, porque lo que nos quedó claro en la última reunión que tuvimos en la localidad de San Miguel, en la comuna de Temuco, fue precisamente el desconocimiento de los vecinos, quienes no sabían qué iba a pasar, sobre todo con el tema de los pórticos y las medidas de mitigación que se implementarían a través de esta obra, que al menos se estima va a estar ahí por la concesionaria por 20 años. Por tanto, es una buena iniciativa retomar las conversaciones con los vecinos para llegar a un buen acuerdo, porque siempre he dicho que el progreso no puede pasar por sobre nadie, al contrario, debe hacerse en conjunto, especialmente cuando se trata de una tremenda obra que beneficia, por supuesto, la conexión de nuestro país, pero que también tiene que generar beneficios para las comunidades cercanas. A través de su intermedio, presidente, aprovecho de pedirle a la ministra, mediante el director general de concesiones, que en nuestra región de Ñuble se tenga esa consideración e integración adecuada de las distintas comunidades que puedan verse afectadas por esta nueva concesionaria. Por supuesto, vamos a apoyar este proyecto de ley, porque es tremendamente importante. Cuando hablamos de seguridad, debemos abordarla desde todos los puntos de vista y, sin duda, hoy en día nuestras rutas tienen que ser un lugar seguro para transitar y para que la gente llegue sana a su casa. Gracias. Gracias, diputado Camaño. Le damos la palabra al diputado Jorge Durán. Presidente, lo que debería ser de toda lógica es que las autopistas tengan seguridad; debemos legislarlo. Es lógico que las autopistas, donde hay encerronas y robos día a día, cuenten con los mínimos de seguridad; aquí se tiene que hacer una ley. Y, como se dice, "echa la ley y echa la trampa". Espero que esto no signifique "echa la ley, echa un robo". En la discusión de este proyecto, presidente, el ministro de Seguridad Pública expuso que se supone debería haber un alza en los costos al implementar nuevas medidas de seguridad. ¿Qué les parece a ustedes cuánto pagamos por los famosos TAC, esos aparatitos? En muchos países, para cobrar y transitar por una autopista, se utiliza solamente un lector de patentes; en Chile se ha convertido en un negocio arrendar un aparatito de forma mensual para que estas empresas obtengan tremendas utilidades amparadas por el Estado. ¿Qué nos protege de este robo? Ese cobro innecesario de un aparato que, perfectamente, podría leer el pórtico a través de la patente, sin la necesidad de arrendarlo. Presidente, me indigna ver que ya se esté hablando de un supuesto alza en los precios, cuando lo lógico es que se implementen las medidas de seguridad requeridas. No es posible que se piense en subir los costos de las autopistas por contar con lo mínimo que deberían tener. ¿Cuántas veces hemos pagado las autopistas? Una y otra vez, y en cada renovación de contrato lo único que se hace es aumentar el costo. Presidente, basta de abuso. Esto debería ser de toda lógica y no se debe legislar para que, en pocos meses o años, las próximas licitaciones estén sujetas a esta ley, lo que implicaría que ahora valga más caro el famoso TAC y el pórtico. He dicho, presidente. Gracias, diputado Durán. Le hago la palabra al diputado Andrés Joanet. Muchas gracias, presidente. Un poquito de historia: cuando había un gobierno en serio en este país, en 1990, el presidente Wynne asumió el poder y se registró una pobreza de aproximadamente el 50% según la CEPAL. El gobierno de la época, durante la dictadura, afirmaba que era del 38%, pero, la verdad, si consideramos la pobreza multidimensional, las cifras podrían ser superiores. Entonces, ¿qué había que hacer? El país carecía de infraestructura: había carreteras, pero no autopistas; existían puertos, pero no se habían construido autopistas; el último hospital se levantó en el gobierno del presidente Freire-Rustagl. Esa era la situación que se vivía en el país.
Ministro, el ministro Hurtado, ministro de Obras Públicas, posteriormente el ministro Lagos, Ricardo Lagos, ministro del presidente Frey, junto con los presidentes, dijimos: ¿qué hacemos? ¿Superamos la pobreza o construimos autopistas o construimos infraestructura? Y ahí comenzaron las concesiones. Uno le encantaría que volvieran esos tiempos con creatividad, donde el país, en definitiva, de verdad hiciera cosas nuevas y no repitiera lo mismo o, en definitiva, no hiciera nada para aumentar nuestra red vial, porque se ha avanzado poco. En estos últimos años se ha avanzado poco, digamos, en comparación con esa época en que se duplicó el Producto Histórico Bruto. Lo que yo siempre digo: 1810–1990 construimos una casa y en 10 años duplicamos el Producto Histórico Bruto. Y lo que ocurre es que hoy día esta ley, que la discutimos con la subsecretaria, naturalmente va a imponer algunas obligaciones a las concesionarias, lo que, naturalmente, va a llegar a los usuarios, tengámoslo claro. Pero la pregunta que le hace uno a usted, a la ministra de Obras Públicas, por su intermedio, presidente, es: ¿qué va a pasar con los caminos laterales? ¿Cómo garantizamos la seguridad? ¿Cómo garantizamos la seguridad de la Araucanía, donde se queman camiones en los caminos laterales? Se lo dice: Ministra, alguien que, cuando asumió como intendente, veía cómo, todos los días, se quemaban camiones de autopista. ¿Y sabe quién nos quemó? Un camión más en el gobierno de la presidenta Bachelet y, después, nos quemaron más camiones porque hicimos cosas. Pero hoy día, si viene un tema de seguridad, ¿qué va a hacer en definitiva el gobierno para garantizar que los caminos que le competen al Ministerio de Obras Públicas también se garanticen de la misma forma que lo exigimos a los privados? Esa es la contradicción de esta ley. Sin lugar a dudas la vamos a apoyar, pero la contradicción es que le estamos pidiendo a los privados algo que el Estado no hace. Nosotros le estamos pidiendo a los privados que garanticen la seguridad en la autopista; sin embargo, en las carreteras secundarias no tenemos ninguna garantía. Ahí no llega, y por tanto, esa es la contradicción que tenemos y que, naturalmente, en los años 90 se hubiera resuelto. Pero en este gobierno, con el nivel que tiene, no se va a resolver. Gracias, presidente. Gracias, diputado Joanet. Le damos la palabra al diputado Leonel Romero. Gracias, presidente. Saludo a la ministra de Obras Públicas y a la subsecretaria de la Prevención del Delito. Hemos escuchado acá mucha historia. Volvemos a pagar y seguimos pagando rutas concesionadas hace muchos años, donde prácticamente no hemos tenido ningún adelanto. Hoy día, en la ruta entran animales, entran delincuentes, se generan tacos y accidentes. Me quiero referir –y me alegra que esté la subsecretaria de la Prevención de Delitos–, porque señora ministra, y qué bueno que usted está acá, le quiero plantear una denuncia que vengo haciendo hace un par de meses. Funcionarios públicos, de la plaza de pesajes de Nacimiento, están cometiendo un delito que lo pagan los transportistas, choferes de buses y de camiones. La plaza de pesaje de Nacimiento, señora ministra y señora subsecretaria, desde la una de la mañana hasta las cinco de la mañana, estos funcionarios –no sé si se van a dormir o se van a descansar– cierran las oficinas, pero las cámaras siguen funcionando. Han cursado cientos de partes de 500 a 800 mil pesos por evadir la plaza de pesaje. Ministra, no la evaden porque los camioneros o choferes de buses no pueden estar esperando cinco horas a que los funcionarios de la plaza, insisto, de Nacimiento, se dignen a volver a la oficina y hacer funcionar la plaza. Hoy día, ministra, he entregado estos antecedentes en la Comisión de Obras Públicas, en la cual soy titular, a diferentes funcionarios, pero no hemos tenido respuesta. Este fin de semana ocurrió exactamente lo mismo. Ministra, ¿quién se hace cargo de aquello? Hay dueños, pequeños empresarios, que tienen tres o cuatro multas, y cada una cuesta 800 mil pesos, vuelvo a insistir, ministra. Yo lamento esta situación y espero que usted tome carta en el asunto; que sancione a estos funcionarios. Si están aburridos, si están cansados, bueno, que dejen la pega. De lo contrario, que funcionen y ver cómo se eliminan estas multas, porque repito: no es que los camioneros quieran evadir la plaza de pesaje. Ministra, usted sabe muy bien que hoy día las empresas mandantes tienen plazas de pesaje y los transportistas, los camioneros, no tienen otra opción.
Salen con carga autorizada por la ruta. Por lo tanto, yo vuelvo a insistir: ¿cómo eliminamos estas multas que le han cursado a pequeños transportistas que son muy generosos? He dicho, presidente, muchas gracias. Gracias, diputado Rivera. Se encuentra en la tribuna, invitado por el diputado Héctor Barría, y saludamos a Marcelo Manqui, director del colegio People, Head People de Pilmanquén, Pellúe, y a Marcelo Cárdenas, director de la Escuela de Fresia, ganadora del premio LED, líder educativo y directivo, elegido entre los mejores directores de Chile. Bienvenidos. Muchas gracias, presidente. Presidente, yo voy a ratificar mi voto en contra respecto a este proyecto, tal como lo hizo la Comisión de Seguridad Ciudadana. Presidente, el artículo transitorio trae una letra chica escondida, que no dice quién se hace cargo del mayor gasto que implica esta puesta a punto en materia de seguridad para las concesionarias, y me parece que sería francamente impresentable que nuevamente le transfiriéramos el costo a los usuarios, que es lo que naturalmente va a pasar. Presidente, el artículo transitorio establece un plazo de cinco años para que esto entre en vigencia plenamente, y además obliga a renegociar los contratos existentes. Por lo tanto, no dice ni una palabra respecto a que esto sea de cargo y costo de las concesionarias de la autopista. Y me parece que esa empresa, que ha lucrado hasta decir basta, llenándose los bolsillos de plata a costa del sacrificio de las familias de Chile, no merece que nosotros tengamos este tipo de consideraciones con ellos. Por lo tanto, yo llamo a esta Cámara a rechazar este proyecto de ley, que únicamente llena los bolsillos de plata de las concesionarias. Además, presidente, si bien yo soy partidario de las concesiones, que considero un gran paso para dotar de infraestructura a nuestro país, me parece indecente lo que está haciendo SACIR, que, habiendo abandonado francamente la salud del Hospital Regional de Antofagasta, sale a vender su participación accionaria. Lucran sin que les importe lo que suceda con la ciudadanía, y al aprobar este proyecto, se fortalece un modelo de concesiones abusivo, que únicamente esquilma a la población. Esto sucede solo en Chile, y no podemos permitirnos estar orgullosos de cumplir contratos que se burlan de la ciudadanía y abusan de la gente. Como ya lo expresaba, a través del diputado Durán, nos cobran algo que en ninguna parte del mundo se cobra, y estamos orgullosos de respetar esos contratos por cinco años, cuando lo esencial es que en la autopista se invierta en la seguridad de sus usuarios, trasladando el costo a los contribuyentes. En el Hospital de Antofagasta se imponen multas de hasta 25.000 UTM por incumplimientos graves; y, en caso de encontrarse una solución, venderán su participación sin importarles lo que ocurra en Antofagasta. Nosotros formamos parte de este modelo de abuso. Presidente, las concesiones funcionan en el mundo cuando las autoridades están del lado de la ciudadanía y no para proteger solamente los intereses de las transnacionales, como ocurre en el contrato del Hospital Regional de Antofagasta. Con toda responsabilidad, afirmo que no es posible que nuevamente el Congreso se preste a que los dueños de las concesionarias se llenen los bolsillos de plata una y otra vez. Este proyecto debería brindar seguridad y tranquilidad a las familias, no imponer un cobro mayor, lo que transformaría la seguridad en un negocio para las concesionarias. ¿Hasta cuándo, presidente, seguiremos ignorando los proyectos y no nos pondremos del lado de los contribuyentes, de la gente que gana el sueldo mínimo y depende de esta autopista? Por ello, con la mayor convicción, llamo a rechazar este proyecto de ley, porque es un abuso contra la ciudadanía. Gracias, diputado Jaime Reyes. Le damos la palabra al diputado Agustín Romero. Gracias, presidente. En un país azotado por la delincuencia, no podemos darnos el lujo de seguir mirando para arriba mientras nuestras carreteras se convierten en pasillos del crimen. El proyecto que hoy discutimos, y que apoyaré con convicción, obliga a las concesionarias viales a adoptar medidas reales de seguridad, y eso es precisamente lo que la ciudadanía espera de nosotros. Ya no basta con cortar cintas y cobrar peaje; el estándar, presidente, debe subir. Si una autopista cobra tarifa como si estuviéramos en Suiza, entonces también debe garantizar vigilancia, asistencia y colaboración con la policía, tal como lo haría en cualquier país serio. ¿Es justo que un chileno cruce un pórtico para ser asaltado cinco kilómetros más adelante? ¿Es normal que las autopistas privadas dispongan de cámaras de alta definición cuyas imágenes no estén disponibles para detener a los delincuentes? No, pues no es justo ni normal.
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