Cámara de Diputados · Derechos Humanos
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Log inDel Ministerio de Desarrollo Social y Familia, quien en respuesta a una solicitud de esta comisión acerca de contemplar presupuestos ante una eventual necesidad de instalar campamentos de refugiados venezolanos en Chile, aclara que dicha materia no es de su competencia, sino del Ministerio del Interior, de Emergencias Migratorias y del Ministerio de Vivienda en lo que respecta a los campamentos. Por ello, derivó la consulta de esta comisión a los referidos ministerios. También se recibió un oficio del secretario general, quien comunica que en la Comisión de Derechos Humanos y Pueblos Originarios, la diputada Carolina Tello reemplazará en forma permanente a la diputada Coca Erikañán. Asimismo, se comunicó mediante otro oficio del secretario general que en la Comisión de Derechos Humanos y Pueblos Originarios, el diputado don Roberto Celedón Fernández, que ya se encuentra en sala, reemplazará en forma permanente a la diputada Erikañán.
Permanente a la diputada Lorena Fríes Monleón. También se recibió un reemplazo del diputado Henry Leal, digo, por el diputado Daniel Lilayú; y también el reemplazo de Alejandra Plasencia por Lorena Pizarro. Un correo se recibió, Presidenta, de la diputada Navellán, justificando una inasistencia que tuvo los días 9 y 16 de abril por motivos de licencia médica. Finalmente, se recibió un reemplazo de la diputada Gloria Navellán por el diputado Miguel Becker, que ya está presente en sala. Esa es toda la cuenta, señora Presidenta. Gracias, Presidente. Ofrezco la palabra sobre la cuenta. No está acá en la cuenta; se podría revisar el sistema porque... Ya, perfecto. Diputado Araya: al parecer, está en el sistema; lo están revisando. Gracias. ¿Alguna observación? Ofrezco la palabra sobre la cuenta. ¿No hay palabras sobre la cuenta? Bueno, antes de comenzar con la tabla de la orden del día, vamos a despedir a nuestra ex presidenta Lorena Fríes. Creo que lo hizo, o sea, perdón, ¿quiere dedicarle una palabra a usted, diputado? Sería fantástico. Diputado Araya: Muchas gracias, Presidenta. Si bien actualmente no soy parte del staff permanente de esta comisión, sí puedo destacar la presidencia, porque me tocó estar en la génesis de la misma, en la que entonces fue Presidenta de esta comisión la diputada Lorena Fríes. Pese a las dificultades y diferencias, creo que llegó de buena forma a esta comisión, independientemente de que solo una vez la censuramos y fue retirada, dada su buena disposición posterior, donde cometí un error más liviano en la comisión. En general, presidió de forma muy positiva y hay que destacar, más allá de las diferencias políticas que podamos tener, que fue bastante ecuánime a la hora de dirigir esta comisión. Es importante reconocer su labor y destacar, en el fondo, el compromiso que siempre ha demostrado con los derechos humanos, con posiciones y comprensiones muy distintas a las mías, pero que en esta comisión estuvieron a la altura al presidirla. Muchas gracias. Diputado Palma: Gracias, Presidenta. Bueno, es difícil ser breve para decir algo que no puede ser breve, pero vamos a intentarlo. Póngale tiempo nomás, diputada. Bueno, Lorena, te agradezco por tu conducción en esta comisión, que fue muy apropiada y adecuada para lo complejo que es este espacio. A ratos lo sentimos algo bizarro, incluso por componencias que efectivamente son radicalmente opuestas, y donde, lamentablemente, hemos logrado ponernos de acuerdo en aspectos en que, en otros espacios, en otros países, la humanidad ya está plenamente de acuerdo. Y lamentablemente en nuestro país todavía asistimos a fórmulas que deberían haber quedado atrás hace rato. Pero, dentro de todas las dificultades en el manejo de este espacio, lo has hecho de excelente manera. Por ello, reciban todas las felicitaciones, el agradecimiento y mis mejores deseos en tus nuevos desafíos, querida compañera. Muchas gracias. Ofrezco la palabra. Si no, continuamos, porque todos saben que a los presidentes salientes se les regala una campanita para que conmemore los buenos momentos. ¿No es esa? Esta está usada. Esta está usada. Bueno, pero era mejor. Ah, no, pero me gusta más esta; está muy brillante, está más linda. Eso.
Para que la toque, cuando se siente deprimida, que le falta algo, la toca. Llamado al orden, a alguien se lo llamará. No, muchas gracias y muy merecido por lo demás. Bueno, nos deja, nos deja además. Entonces, continuamos de acuerdo a la tabla. El primer punto que tenemos, conforme a lo establecido en el artículo 241 del Reglamento de la Corporación, corresponde proceder a la elección del Presidente o Presidenta de la Comisión. Para dar cumplimiento a este segundo punto, vamos a votar. Cada uno tiene aquí un papelito con su nombre para que pongan el nombre de la persona que quieran. ¿No se quieren proponer nombres antes? Diputada Schneider: Muchas gracias, Presidenta. Yo quería aprovechar esta instancia no solo para sumarme a las palabras en honor de la expresidenta Lorena Fríes, sino también para proponer a la diputada Carolina Tello como Presidenta de esta instancia. Ella no solamente es abogada, sino también diplomada en Derechos Humanos, y cuenta con una larga trayectoria en la defensa de estos. Fue dirigente de Abofem, de las abogadas feministas, donde se realiza un importante trabajo en defensa de los derechos humanos, sobre todo de las mujeres. Por cierto, también tuve la oportunidad de compartir con ella en la Comisión de Mujeres, cuando fui integrante de esa instancia y ella era Presidenta. Doy fe de que se condujo con ecuanimidad y con el sentido de urgencia necesario para avanzar en temas de la ciudadanía. Así que, mi propuesta es la diputada Carolina Tello. Muchas gracias, diputada Schneider. Diputado Kaiser: Muchas gracias, Presidenta. Yo creo que usted tiene una larga trayectoria en materia de derechos humanos y ha demostrado la capacidad de tender puentes entre opiniones que, en esta Comisión, a menudo se encuentran tensionadas. En ese sentido, considero que usted podría representar o generar un espacio de imparcialidad que nos permita avanzar con los proyectos legislativos que deban pasar por esta Comisión. Muchísimas gracias. Presidenta: Entiendo entonces que soy yo la nominación. Agradezco de verdad la nominación, pues, lo que aprendimos, sobre todo de la expresidenta Lorena Fríes, es que se puede manejar esta Comisión en muy buen tono. Gracias, diputado Kaiser. Diputada Araya: Perdón, Presidenta, solo para reafirmar la propuesta del diputado Kaiser, porque creo que sería una señal muy potente lograr lo que se consigue en muy pocas comisiones, tal vez en la Comisión de Emergencia de Triomberos, donde se llegó a un acuerdo entre oficialismo y oposición, para que no fuese una comisión integrada únicamente por mayorías circunstanciales, sino que, dejando de lado esas diferencias, fuese presidida de forma conjunta. Yo creo que sería muy interesante que usted, que ha demostrado ser capaz de generar puentes entre oficialismo y oposición, encabece esta Comisión. Ha demostrado su compromiso permaneciendo en ella de forma permanente y, en los momentos más conflictivos, logró mantener siempre la calma y alcanzar puntos de acuerdo. Considero que usted sería una gran Presidenta de esta Comisión, y por eso invito al resto de los colegas a respaldarla, ya que ha cumplido de manera notable durante todo este período. Muchas gracias, diputada Araya. Bueno, entonces todos estaremos votando. Han emitido su voto los señores y señoras diputados. Muchas gracias.
Y bueno, esta la dirigimos por moneda, la Lore ganó por moneda, ¿no? Era la B, era Guzmán, fue la 3. Sí, hubo un sorteo, hubo un sorteo, sí. Secretario, entonces vamos a, aquí fue la vez pasada por moneda también. No era Guzmán. No. Él dijo que el sello era la calle. ¿Quién vota? ¿Quién vota? ¿Quién vota? ¿Vale? Vamos al escrutinio, estimados diputados. Gracias, secretario. Don Roberto Celedón por Carolina Tello. Doña Lorena Pizarro, que está siendo reemplazada válidamente por Carolina Tello. Doña Emilia Schneider por Carolina Tello. Doña Jimena Sandón por Doña Jimena Sandón. Don Henry Leal por Jimena Sandón. Don Hernán Palma por Carolina—carolina digo, Tello. Don Tomás Lagomarsino por Carolina Tello. Don Johanes Kaiser por Jimena Sandón. Don Cristian Araya por Jimena Sandón. En este momento vamos a un empate. Don Miguel Becker por Jimena Sandón. Carolina Andrea Tello por Carolina Tello. Empate. Aquí viene el voto que dirime. Leal, usted presenta. Andrés Sergio Giordano por Carolina Tello. Bien. Cambio, cambio, cambio entonces. Ay, qué divertido. Ahí está, bueno. Muchas gracias a los colegas, diputados y diputadas, por la confianza, a Emilia por la propuesta. Efectivamente, tuvimos una experiencia ya hace un par de años en una presidencia de una comisión también compleja, como se ha dicho acá, pero creo que pudimos en esa comisión dar garantías de cuanimidad, de respuesta y de respeto, siempre en un sentido democrático, donde todos pudieran hablar y tener el tiempo pertinente para poder dar su opinión, ¿cierto? Varios de los proyectos que trabajamos finalmente los pudimos sacar de conjunto, por unanimidad, temas que me parece fueron muy relevantes para poder, primero, acercarnos en el sentido de poner de relieve lo que nos unía más que lo que…
Nos separaba y lo que a la vez le daba alguna respuesta o algún sentido a las políticas públicas y a las normativas que estábamos creando. La verdad es que para mí también es un tremendo honor poder estar acá y ofrezco lo mismo que decían ustedes de la diputada Lorena Fríes, presidenta anterior, quien pudo hacer un trabajo en la lógica de sacar proyectos adelante y de avanzar en estas temáticas que son relevantes. Creo que durante este año hemos estado conversando bastante sobre derechos humanos, y es momento de relevar y robustecer el trabajo de esta comisión. Pongo todas las herramientas que tengo a disposición para ello, y agradezco mucho la confianza. Como les digo, espero poder hacerlo de la mejor manera posible. Siéntanse en confianza de hablarme a mi WhatsApp para plantear los temas que necesiten, con el fin de generar tablas que sean representativas de las personas que estamos sentadas en esta mesa. Para no extender demasiado, paso a informarles que la sesión de hoy tiene por objeto tratar dos puntos: el primero ya lo avanzamos y, para dar cumplimiento al segundo punto de la tabla, la comisión recibirá a las siguientes personas de manera presencial: primeramente, a la abogada Rosemarie Bornand Jarpa, y en segundo lugar, al señor Cristián Pertuzé Fariña. Les invitamos a tomar asiento en la comisión. Bienvenida, muchas gracias. ¿Tenemos algún tiempo estimado para las exposiciones? Perfecto, se asignarán 15 minutos a cada uno. Vamos a partir entonces con la abogada Rosemarie Bornand Jarpa. Tiene la palabra. Muchas gracias, Presidenta. En primer lugar, saludo a todas las honorables diputadas y honorables diputados que conforman esta importantísima comisión de la Cámara. Al recibir la invitación para esta reunión, se me pidió expresamente que relatara mi trayectoria en el tema de los derechos humanos. Trataré de ser breve, ya que es una trayectoria bastante extensa por los años que tengo, pues empecé muy jovencita. Ojalá tuvieran mi currículum a mano; si tienen alguna duda, pueden preguntarme de inmediato. Al recibirme de abogada, soy egresada de la Universidad de Concepción. Mi interés principal se centró en el mundo del trabajo, en los derechos de los trabajadores y, especialmente, en la Seguridad Social. Trabajé durante aproximadamente un año y medio como fiscal de la Caja de Obreros Municipales de la República, recordándose algunos del antiguo sistema previsional. Sin embargo, mi labor directa en derechos humanos inició en diciembre-enero del año 1974, cuando fui invitada a integrarme al organismo denominado Comité de Cooperación para la Paz en Chile. Fui la primera mujer abogada en conformar el primer equipo de abogados dedicado a la promoción y defensa de los derechos humanos en aquellos días. Fue un trabajo muy intenso y, cabe resaltar, un trabajo ecuménico creado a iniciativa del Cardenal Silva Enríquez, con la participación de todos los credos religiosos que había en Chile.
Las iglesias protestantes históricas y también el rabino Ángel Kreiman, que vivió una enorme tragedia en los años posteriores, formaron parte de un trabajo agotador, realizado al caminar y dirigido en el área jurídica, especialmente por nuestro querido colega, que ya no está con nosotros, José Salaquett, de quien aprendimos muchísimo. El comité fue disuelto a fines del año 75, por imposición del gobierno de la época, y el Cardenal Silva decidió crear, dentro de la Iglesia Católica, lo que denominó la Vicaría de la Solidaridad. Trabajé en la Vicaría de la Solidaridad desde su inicio hasta su término, en diciembre de 1992. Durante ese tiempo, pasé por todas sus áreas de trabajo: desde la redacción de informes y el análisis de la información, hasta la defensa ante los tribunales de justicia de presos políticos y la tramitación de querellas por denuncia de secuestro, inhumación ilegal y exhumación ilegal de numerosos compatriotas. Creo que el trabajo más importante que he realizado fue en aquella época. No nos limitábamos a la elaboración de escritos, sino que manteníamos un contacto permanente con los familiares y sus organizaciones. Visitábamos los campos de detenidos, cuando nos era permitido, y, a través del testimonio de las personas que salían en libertad de recintos secretos de detención, buscábamos y ubicábamos a los detenidos. Siempre solicitábamos a los jueces que ordenaran su constitución en esos lugares y la traída del detenido a su despacho, es decir, que se hiciera efectivo el habeas corpus. No me voy a extender más en el trabajo de la Vicaría de la Solidaridad, pues a este nivel y para ustedes es bastante conocido. A fines de 1992, al terminar la Vicaría, recibí la invitación de Naciones Unidas –junto con otros colegas– para trabajar en las misiones de paz que se establecieron en Centroamérica, especialmente en los países de El Salvador y Guatemala. La experiencia adquirida en Chile llevó a que se invitara a abogados chilenos a participar tanto en el funcionamiento permanente de la misión como en la redacción de los documentos finales de informe. En El Salvador, mi cargo fue el de jefe regional de la oficina de Ciudad de Guatemala, y el trabajo principal, para decirlo en una sola frase, consistió en verificar el cumplimiento de los acuerdos de paz que se habían firmado un mes antes, en diciembre, entre la guerrilla y el Estado. Luego de finalizada esa misión, recibí la invitación de trabajar en la misión de Guatemala, desempeñándome también como jefe de la Oficina Regional de Ciudad de Guatemala, lo que abarcaba todos los aspectos de los acuerdos de paz, especialmente el acuerdo sobre pueblos originarios. Lo digo a propósito del nombre de esta comisión.
Y bueno, la responsabilidad era muy grande, era riesgosa. Recuerdo haber impedido la ejecución a través de la pena de muerte a un detenido, y que, definitivamente, después fue sobreseguido. Lo digo porque a ese extremo llegaba nuestra acción en terreno. Fueron seis años de experiencia trabajando en un organismo internacional que me dio, digamos, la oportunidad de comprender mejor el sistema, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, cuyo desarrollo contribuyó grandemente a nuestro país por el trabajo realizado desde el '73 hasta los años '90. Podría también decirles que la misión de Guatemala, al finalizar (con menos éxito que la misión de El Salvador, aun cuando hoy día en El Salvador se registran violaciones masivas a los derechos humanos), me llevó a decidir regresar al país. Razones familiares y también el término de la misión motivaron mi regreso. A esas alturas de la vida, no iba a escoger otra rama del derecho, porque la promoción y defensa de los derechos humanos pasa a ser parte de nuestra vida y de nuestras convicciones más profundas. En atención a eso, durante el gobierno del presidente Lagos, ingresé a trabajar al Programa de Derechos Humanos dependiente del Ministerio de Interior, hoy dependiente de la Subsecretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia. Creo que desarrollamos allí una gran labor. Las sentencias que hoy vemos dando frutos, especialmente por su jurisprudencia —más allá de las penas o de los condenados— demuestran cómo se ha ido creando, más que doctrina, unos principios de derechos humanos que no habían sido acogidos con anterioridad. Nos dedicamos, y ahora estamos viendo frutos, al tema de la memoria, que consideramos sumamente importante. Contamos con la contribución, por supuesto, del gobierno en un programa de construcción y mantención de sitios de memoria, y colaboramos con la implementación del Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos. Estábamos en eso, cuando surgió la iniciativa, durante el gobierno del presidente Lagos, de crear la Comisión de Prisión Política y Tortura. En esa comisión, fui la jefa de calificación de los casos, especialmente de aquellos complicados en que habían sido víctimas o personas condenadas por los tribunales, pero en los que no se habían respetado todos los derechos del debido proceso legal. Había que ser sumamente cuidadosos, porque no podíamos, como ocurrió en la Comisión Rettig —con la que también colaboramos— o en la Comisión Vález, que se refiere a los presos políticos, equivocarnos. Por lo tanto, la calificación pasaba por varios filtros y, siendo quizás la abogada más antigua y con mayor experiencia, yo representaba el último filtro antes de pasar al consejo.
De la comisión. Terminada la Comisión Vález, fui designada secretaria ejecutiva del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior y terminé esa tarea, ese trabajo, en marzo del 2010. Pero no ha sido este mi trabajo más conocido, o por lo menos el que requería el mayor tiempo. Yo continúo hasta ahora vinculada al tema porque soy miembro del directorio de la Fundación de Documentación y Archivos de la Vicaría de la Solidaridad y también soy presidenta de la Fundación de Protección a la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia, una pequeña ONG que empezó a funcionar en el año 78, fundada por mujeres memorables que en esa época hicieron una labor muy grande con los niños y con los hijos de las víctimas, quienes quedaban abandonados cuando el padre era detenido y la madre se dedicaba a buscar a su marido. Estas dos instituciones las pertenezco hasta ahora, pero eso no significa que se trate solo del pasado, ya que el pasado también es presente. Al proponérseme formar parte como consejera del Instituto, comencé a pensar en el Instituto y tengo unas ideas que expongo acá brevemente, porque no hay más tiempo. Releyendo una vez más el Tratado sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales, creo que, como lo dice la ley que crea el Instituto, a éste le corresponde la promoción y protección de todos los derechos humanos; no solo de los derechos fundamentales a la vida y a la integridad física, sino también del derecho a una vida digna en términos de salud, de género y de educación. Nuestro país no está ajeno a ello. Formamos parte, somos uno de los 172 países que en la Asamblea General, por lo menos en tres ocasiones, han dictado resoluciones creando metas para el desarrollo de estos derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. Durante los últimos gobiernos se han firmado estas resoluciones; por ejemplo, se fijaron 17 metas – no las voy a repetir todas, pero algunas son, por ejemplo, cero hambre, es decir, erradicar la pobreza; también la salud, y especialmente la salud de los niños. Han habido éxitos y lo cuento porque me admiro mucho: en un país africano, que en este momento no recuerdo, se logró terminar con el paludismo, y en otro país, también de África, se logró exterminar la tuberculosis, cuestiones que en Chile parecen del siglo pasado. Quizás el Instituto se pueda proyectar más hacia esos derechos que son tan fundamentales como los derechos civiles y políticos.
Y no siempre judicializando el tema, se puede trabajar mucho a través de acciones administrativas, moviendo realmente las instituciones del Estado que tienen que ver con estos derechos sociales, económicos, culturales y ambientales, para que vaya cerrando. Muchas gracias, disculpe, pero solamente voy a agregar el tema del agua, que es un asunto fundamental y una de las metas que fijaron los países, cuyo balance se realizará en el 2030. Estamos a cinco años y yo creo que habrá avances porque hemos visto voluntad política en todos los sectores para abordar el tema del agua en nuestro país. Muchas gracias. Muchas gracias, señora Rosemarie Bornand Jarpa, por su exposición. Después haremos preguntas. Ahora, son dos diez minutos más y, bueno, ¿cómo quiere la mayoría? ¿A uno a uno? Ok, mejor. Entonces, sí, diputado Lave. Gracias, Presidenta. Presidenta, saludo a todos, y especialmente a la señora Rosemarie, quien expuso recientemente. Tengo un par de preguntas que tienen que ver, digamos, tanto con lo relatado como con el futuro. Entiendo que el pasado puede ser parte del presente, y que el presente también puede definirse como la proyección de cierto futuro. Por ejemplo, la exposición de la señora Rosemarie sobre los derechos humanos hace referencia, en gran medida, a hechos ocurridos hace 50 años, hechos que este Congreso y esta comisión han debatido largamente. Entonces, mi primera pregunta, dirigida a la señora Rosemarie: ¿qué opina sobre la violación de los derechos humanos cometida por grupos terroristas? ¿En qué medida estos hechos fueron avalados o, por el contrario, se produjeron violaciones? No olvidemos, Presidenta, que en algún momento solicitamos un informe a la Biblioteca del Congreso Nacional y debatimos este tema en profundidad. La segunda pregunta es la siguiente: ¿los violadores de los derechos humanos son exclusivamente agentes del Estado o también pueden ser grupos organizados, como terroristas, como fue el caso del 18 de octubre, ocurrido hace aproximadamente un año? Además, ¿considera que, en el cargo al que se postula, velará por los derechos humanos del emprendedor y de los carabineros, quienes han sido, en ciertos casos, abusados por grupos terroristas? Básicamente, uno de los grandes problemas de esta mesa es el aparente desequilibrio en cuanto a los valores de los derechos humanos. Entiendo que este país carga con una herencia histórica importante de hace 50 años y que, hoy en día, es fundamental reconocer la evolución de los derechos humanos, extendiendo su cuidado a otros sectores. Por ejemplo, tal como indicó la Biblioteca del Congreso Nacional en su momento, se plantea que el Presidente de la República o los agentes del Estado también pueden ser violadores de los derechos humanos por omisión, en caso de no tomar acciones contra grupos terroristas, como ocurre actualmente en la Araucanía o lo sucedido el 18 de octubre. En resumen, ¿considera usted que el Estado puede violar los derechos humanos con base en lo planteado, y además, velará por los derechos humanos de los carabineros, del emprendedor y de aquellos que vieron afectados sus derechos primarios durante el estallido social? ¿Condena el estallido social? ¿Asumirá ese compromiso en la figura que le corresponde en el Consejo, velando por esos derechos humanos que, lamentablemente, muchas veces han sido obviados por Chile y por este Congreso? Muchas gracias, diputado Lave, diputado Palma, diputado Leal y diputado Caiz. Muchas gracias, Presidenta, por su intermedio al saludar a nuestra expositora. Considero que reúne suficientes antecedentes –mencionó su experiencia en la Vicaría de la Solidaridad, en Corpaz y su participación en misiones de Naciones Unidas– como para aspirar al espacio al cual se postula.
Se adelanta un poco en el tiempo con temas que también tienen que ver con los derechos ambientales. Una de las cosas destacadas del recientemente fallecido Papa Francisco es que es el primer papa que hace una encíclica destinada justamente a esta temática, lo que le da una connotación muy especial: Laudato si. Quería preguntarle, por su intermedio, Presidenta, sobre dos aspectos que me parecen relevantes. Primero, su relación con los hijos madres del silencio, una causa extremadamente conmovedora que en nuestro país fue determinante en la venta ilegal, o tráfico, de miles de menores de edad, particularmente en tiempos de la dictadura. Los registros indican que esta situación se extendió desde 1956 hasta 1991, siendo el grueso de los hechos durante el período de gobierno. Pido respeto, pues el diputado Levenin me va a convencer; yo le he levantado la voz. La primera pregunta tiene que ver con alguna vinculación que tenga usted o relación con esta causa tan importante de los hijos madres del silencio. En segundo lugar, me parece fundamental conocer su pensamiento respecto a los discursos negacionistas que se siguen escuchando en distintas latitudes, pero particularmente en nuestro país y en el contexto de futuras elecciones. Muchas gracias, Presidenta. Gracias, Diputado Palma. Diputado Leal, gracias, Presidenta. Por su intermedio, quisiera hacer tres preguntas bien concretas y un comentario final a nuestra invitada. Hace algún tiempo, en una sesión del Consejo, se aprobó un escrito por parte del INDH para respaldar a algunas parlamentarias que se negaron a realizar el test de droga. Me gustaría preguntarle: si usted fuera parte y participase de una sesión como esta, ¿estaría disponible para respaldar esa iniciativa? ¿Qué implicancia tendría involucrarse en una causa de este tipo en relación con los derechos humanos? Esa es la primera pregunta. En segundo lugar, ¿estaría disponible para presentar querellas contra los grupos terroristas de la macrozona sur? En ese contexto, me interesa conocer cuál sería su opinión al respecto. En tercer lugar, ¿estaría de acuerdo en presentar querellas criminales, al igual que el INDH, contra grupos delictuales, como por ejemplo la primera línea, en caso de que se produjera un evento similar? ¿Cuál sería su conducta en ese caso, estaría de acuerdo o no? Y por último, Presidenta, y distinguidos colegas, existe una ley que estableció un plazo hasta el 30 de junio, en la Ley de Presupuesto, para la presentación de un informe con propuestas profundas sobre cómo modificar el INDH y cambiar su gobernanza. Personalmente, no voy a estar disponible para votar, ni a favor ni en contra, ni para dar mi opinión mientras este tema no se resuelva. Creemos que el INDH es un organismo que representa a la sociedad chilena; sin embargo, hasta la fecha se comporta como el brazo armado de un sector político, en concreto de la izquierda y del Partido Comunista. Nosotros queremos modificar esa estructura para que la gobernanza del INDH sea para todos los chilenos. Por ello, mientras no se cumpla lo estipulado en la ley para el 30 de junio, considero que no es pertinente avanzar en la ratificación o sustitución de los integrantes futuros de este cuerpo colegiado. Gracias, Presidenta. Gracias, Diputado Leal. Me gustaría, además, preguntar si tenemos claridad respecto a la obligación de nombrar a los reemplazantes de los consejeros, dado que se ha caducado el período actual. Si bien existe el compromiso de la Ley de Presupuesto para la reestructuración, no sabemos si hay un plazo específico para el nombramiento de los reemplazantes. Se ha indicado que la norma no establece ningún tiempo concreto, así que estamos bien. Gracias, gracias, Secretario. El diputado Kaiser solicitó la palabra.
Muchas gracias, señora Presidenta. En primer lugar, darle la bienvenida a la abogada Rosemarie Bornand Jarpa. Muchísimas gracias por acompañarnos y responder a un par de consultas. La primera es: hemos tenido noticias y hemos visto cómo el Instituto Nacional de Derechos Humanos ha integrado, de manera permanente y sistemática, causas contra Carabineros de Chile, aun cuando no hubiesen suficientes antecedentes para fundamentar dichas acciones, haciendo incluso más difícil la defensa de los uniformados al asociarlos con acusaciones de violadores de derechos humanos, lo cual es bastante grave. Por ejemplo, el último caso es el del Estadio Monumental, en que, en el peor de los casos, probablemente se podría hablar de un cuasi-delito producto de un accidente, pero difícilmente; esa es una apreciación. Cuando usted habla de violación de derechos humanos, también se está refiriendo a una política de violación de derechos humanos, incluso si no existe un delito, aunque sea cometido por un funcionario estatal. ¿De acuerdo? Entonces, lo que le planteo y pregunto es si está de acuerdo con que cada falta cometida por un uniformado, por cada cuasi-delito o delito cometido, se considere de inmediato una violación de derechos humanos o si debe entenderse simplemente como una falta cometida por un funcionario del Estado. Primera pregunta. Segunda pregunta: ¿estaría de acuerdo o dispuesta a que el Instituto Nacional de Derechos Humanos comenzara a perseguir judicialmente a los jueces que, durante más de 20 años, no han ordenado la identificación de cientos de casos en el Servicio Médico Legal, cometiendo con ello una tremenda violación o perpetuando la violación de derechos humanos cometida en tiempos pretéritos? Algo que, por lo demás, ha sido tomado con cierta ligereza, tengo la impresión, por parte de los órganos defensores de derechos humanos de nuestro país. Y, por último, solo un comentario respecto de los derechos sociales versus los derechos individuales. En mi opinión, no se puede equiparar el derecho a la vida con, por ejemplo, el derecho a la vivienda. Establecer que son igualmente relevantes los derechos humanos de primera generación y los derechos sociales —estos últimos que son, en esencia, una aspiración política generada a través de la intervención del Estado, muchas veces a costa de los derechos de primera generación— resulta extremadamente complejo, delicado y peligroso. Asimismo, plantear avanzar una agenda política a través de la administración sin pasar por el Congreso, sin someterlo a elecciones y sin contar con el voto soberano de la población, es una amenaza para la democracia. Aunado a ello, resulta inquietante escuchar propuestas que colocan ambos sistemas de derechos al mismo nivel, sugiriendo que uno de ellos se avance únicamente mediante la administración, ignorando la voluntad soberana. ¿Podría explicarnos un poco mejor este punto? Muchísimas gracias. Creo que la diputada Schneider tenía una consulta, pero es algo muy breve, ya que ha finalizado su tiempo. Presidenta, yo tengo entendido que el Instituto Nacional de Derechos Humanos tiene una forma de configuración y de votación en la que intervienen ambas cámaras, así como el Presidente de la República. Me parece de extrema gravedad lo que se ha dicho, que el INDH sería el brazo armado del Partido Comunista. Quisiera pedirle, a través de su intermedio a la Secretaría, que pueda explicarnos cómo se constituye dicho Instituto. ¿Escuché bien? Lo dijo el diputado Leal por su intermedio en la Presidencia. Entonces, quiero preguntarle a la Secretaría: ¿se puede explicarnos cómo se constituye?
Por favor, para conocimiento de todos y aclarar. A ver, secretario, o seguimos la pregunta y averiguame. No, bien cortito, señora presidenta, y por su intermedio a toda la comisión, digamos. No olviden que la Secretaría Legislativa somos ministros de fe, por lo tanto nosotros dejamos constancia de hechos, no metimos opiniones, no tenemos juicios de valor y menos podríamos calificar las palabras de un parlamentario. Objetivamente hablando, la organización del INDH, que es una pregunta objetiva y la puedo contestar porque está en el artículo 6 de su ley, dice que se conforma de la siguiente manera: dos consejeros designados por el Presidente de la República, que deberán ser de distintas regiones del país; dos consejeros designados por el Senado; dos consejeros designados por la Cámara de Diputados; y un consejero designado por los decanos de las facultades de Derecho de las universidades integrantes del Consejo de Rectores. Continúa: cuatro consejeros designados en la forma que establezcan los estatutos por las instituciones vinculadas a la defensa y promoción de los derechos humanos que gocen de personalidad jurídica, junto a los requisitos correspondientes para cada uno de los cargos. Eso es. Gracias, presidente. Gracias, secretario. El diputado Lago Marcino ha pedido la palabra. ¿Pregunta o reflexión? Un poco de las dos. Bueno, es mi intervención. Diputada Schneider, pero acuérdese que todavía nos falta un consejero que tenemos que escuchar y también para hacerle preguntas. Muchas gracias, presidenta. Saludo a nuestros invitados, a la señora Rosemary, que acaba de exponer. Quería referirme, en general, a las preguntas que se han planteado y también plantearle una pregunta a nuestra invitada y potencial consejera. Lo primero, dar una reflexión: me parece que esta discusión debería darse un poco más para que conversemos sobre la trayectoria en derechos humanos de cada uno de nuestros postulantes y no tanto para hacer puntos políticos o intentar hacer pisar el palito a alguno de nuestros consejeros, porque si no podemos gastarnos toda la tarde en eso; y yo le podría preguntar al otro consejero, no solo sobre su trayectoria, sino también sobre su posición política respecto a ciertos temas, buscando que se incomode, y esa lógica poco aporta en definir qué tiene para aportar cada postulante al Instituto Nacional de Derechos Humanos. Dicho sea de paso, no es la primera vez que escuchamos esta posición que denosta el rol del Instituto Nacional de Derechos Humanos como si fuera el brazo armado del Partido Comunista o que es una institución que se dedica a perseguir a carabineros de Chile, postura que ha repetido hasta el cansancio el candidato Kast, quien no está en esta mesa; pero tenemos otro candidato que también ha expresado ideas en la misma línea. En ese sentido, hay una pregunta interesante para hacerle a la señora Rosemary, ya que yo no soy de las personas que creen que alguna autoridad pública, funcionario público o agente del Estado es infalible. Y cuando se dice que el Instituto Nacional de Derechos Humanos se dedica a perseguir carabineros, es porque, en el fondo, no se cree que carabineros puedan cometer errores. Por favor, el Instituto Nacional de Derechos Humanos está para protegernos contra cualquier abuso de cualquier agente del Estado, sea el Presidente de la República o un carabinero. Y en eso le quería preguntar a la señora Rosemary: ¿usted ve eso de la misma manera? ¿Cree que el Instituto Nacional de Derechos Humanos puede protegernos tanto de agentes armados como de agentes no armados del Estado? Pregunto esto porque pareciera que todo se reduce al trabajo en torno a carabineros, cuando en realidad el INDH tiene un trabajo mucho más amplio en diversas áreas, que van desde el acceso al agua hasta otros derechos fundamentales de la ciudadanía. Eso es lo que quería señalar, si es que usted comparte mi visión de que el INDH está para protegernos de todo tipo de agentes del Estado, y por lo tanto no existe una animadversión exclusiva hacia carabineros, sino una visión integral de la protección del ciudadano. Y lo último que quiero señalar, respecto a lo que decía el diputado Leal, presidenta, es que me parece que no hay que mezclar instancias. En esta comisión ya designamos a personas dedicadas, convocadas por el Gobierno para reformar el Instituto Nacional de Derechos Humanos. Ahora estamos eligiendo consejeros y consejeras, entonces no mezclemos las cosas. Ya hay una instancia que está trabajando en la reformulación del Instituto Nacional de Derechos Humanos, discusión que se dio en el marco de la Ley de Presupuestos; y la designación de consejeros es lo que nos corresponde por ley. Hasta que no haya una modificación, debemos regirnos por lo que dicta la norma, la cual establece que ahora tenemos que elegir consejeros. Así que eso es todo. Diputada Schneider, me voy a tomar un poco la palabra para leer una parte del oficio por el cual estamos convocados hoy, donde efectivamente se establece lo que se puede preguntar, a lo cual uno debería poder...
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